El jueves, el bloque Bloquista presentó un proyecto de ley que regula los proveedores mineros de San Juan. Es la primera fuerza política que dio el puntapié inicial con la intención de acelerar el debate en la Cámara de Diputados de la Provincia. Mientras tanto, el oficialismo local afina el lápiz en la redacción de una iniciativa que tiene el mismo objetivo, pero adecuada a la necesidad de inversiones. El adelantamiento del Partido Bloquista -un aliado en la Legislatura y un exsocio en las elecciones del 2025- generó suspicacia en los pasillos de los ministerios de Minería y de Producción. No obstante, la Casa de Gobierno buscó bajar los ánimos.
El bloquismo presentó en mesa de entrada un proyecto para crear un Régimen de Desarrollo Local Minero, una iniciativa que apunta a fortalecer la participación de empresas locales en la cadena de valor de la minería. La propuesta fue firmada por el presidente partidario Luis Rueda, el diputado departamental por Iglesia, Gustavo Deguer, y el proporcional Federico Rizo. Los legisladores apuntaron principalmente a la actividad porque controlan el municipio de Iglesia, donde está el distrito de Vicuña, la unión de Josemaría y Filo del Sol, que administra la alianza estratégica entre BHP y Lundin. El partido de la estrella tiene al intendente, Jorge Espejo, que va por su segundo mandato y que debe elegir un sucesor. Incluso la discusión electoral entró el juego.
Entre los puntos centrales de la iniciativa aparece la creación de un Registro Provincial de Proveedores Mineros, que permitiría identificar, certificar y fortalecer a las empresas locales que participan en la actividad. El proyecto también establece que las compañías mineras deberán presentar planes obligatorios de empleo local y desarrollo de proveedores, los cuales deberán ser actualizados periódicamente y estarán sujetos a mecanismos de seguimiento y control por parte de la autoridad de aplicación.
Como metas de referencia, la propuesta fija objetivos de hasta 80% de empleo local en los proyectos mineros y hasta 70% de contratación de bienes, obras y servicios con proveedores locales certificados.
La noticia sorprendió a los ministros de Minería y de Producción, Juan Pablo Perea y Gustavo Fernández. Los dos funcionarios de Marcelo Orrego, en conjunto con los equipos técnicos, están en la fase final de la redacción del proyecto de ley de proveedores que tendrá el amparo de la Casa de Gobierno. Fuentes consultadas dijeron que el documento bloquista "es igual" al que vienen trabajando en conjunto con las cámaras mineras de San Juan y que parece "un copy paste". "Tomaron los papeles del trabajo que hicieron los ministros con las cámaras", dijo una fuente de contacto permanente con los funcionarios.
Además, existe un factor clave en la postergación del oficialismo para ingresar un escrito que impacta de lleno en la cotidianidad de la operación minera en la provincia: la búsqueda y consolidación de inversiones. De hecho, el Gobernador tuvo dos viajes al hilo para motivar el desembolso de fondos en San Juan. Primero estuvo en Cánada con los directivos de Vicuña, hablando de las regalías mineras. Después se trasladó a Estados Unidos para el Argentina Week que organizó el presidente Javier Milei y que tenía como eje las inversiones del mundo. Ergo, la discusión sobre el manejo local de los proveedores podía generar algún ruido o crispación en el empresariado que estaba atento a los movimientos sanjuaninos en tierra yankee.
El primereo del bloquismo se leyó, en las filas del Gobierno, como lo que es: la búsqueda de acelerar el debate minero. Hay dos factores de fondo: 1) El partido de Cantoni se siente relegado en las discusiones actuales después de haber tenido mucho protagonismo en la Legislatura con sus cuatro votos; 2) El objetivo electoral. ¿Qué significa? Rueda y compañía quieren retornar a la mesa de negociaciones con el oficialismo, consideran que tuvieron los gestos necesarios para eso, sobre todo con la renuncia de Rizo a la Cámara de Diputados de la Nación para que pasase el orreguista Carlos Jaime. Y por otro lado, la capacidad de instalar a Deguer como un candidato a la Intendencia de Iglesia.
El aspecto electoral es crucial. El bloquismo tiene a Espejo como jefe comunal. Pero el comunero llegó a la Municipalidad con el partido departamental Somos Integración. Es decir, no es 100% de pedigree cantonista. Esa condición le da flexibilidad al momento de elegir un sucesor. ¿Por qué no un funcionario del intendente? ¿Por qué no su propio hermano? Por contrapartida, en el partido de la estrella creen que pueden jugar con Deguer, que es el presidente del comité departamental y que cuenta con la potencia de la estrella. El bloquismo gobierna desde hace décadas Iglesia con los hermanos Marinero y después con el propio Espejo, que se incorporó rápidamente a las filas de la fuerza centenaria tras obtener la victoria en el 2019.
Ahora, una de las demandas de la comunidad del distrito es el empleo local y Deguer queda como uno de los impulsores de la discusión con la firma en el proyecto.
Sea como sea, queda el rol de la Casa de Gobierno. Fuentes oficiales dijeron que no hay problema con el proyecto bloquista. "Está todo bien", informaron los voceros con la idea de morigerar cualquier cortocircuito. En la Legislatura se aproximan discusiones importantes por cargos en el Poder Judicial -camarista civil, camarista laboral, fiscal de Cámara, asesor de Menores- y la intención es que salgan por consenso. Los cuatro votos del bloquismo tienen un peso específico en el punteo de aliados en Diputados.