El ex juez Augusto Belluscio murió este viernes a los 96 años. Especialista en Derecho Civil y una de las figuras de referencia del Derecho de Familia en la Argentina, integró la Corte Suprema de Justicia de la Nación entre 1983 y 2005 y llegó a ocupar la vicepresidencia del máximo tribunal.
Nacido el 10 de junio de 1930, se recibió de abogado en la Universidad de Buenos Aires (UBA) en 1955 y obtuvo allí el doctorado en Derecho y Ciencias Sociales en 1960. Su trayectoria académica estuvo estrechamente ligada a esa casa de estudios, donde enseñó Derecho Civil y luego continuó con actividad de posgrado, especialmente en Derecho de Familia.
Belluscio también ejerció la abogacía a lo largo de su carrera. Comenzó trabajando en un estudio jurídico y volvió al ejercicio profesional durante los períodos en los que no ocupó cargos judiciales. Tras dejar la Corte, continuó vinculado al estudio fundado por el jurista Santiago Fassi.
Su paso por la Justicia comenzó antes de llegar al máximo tribunal. Se desempeñó como secretario en el fuero civil, fue juez nacional en lo Civil y Comercial Federal y luego integró la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil. Durante la última dictadura militar dejó la magistratura y retomó el ejercicio profesional hasta que, con el regreso de la democracia, fue convocado para integrar la Corte.
Fue designado ministro del máximo tribunal en 1983, durante los primeros días del gobierno de Raúl Alfonsín. Permaneció allí durante más de dos décadas y atravesó distintas composiciones de la Corte.
Augusto Belluscio integró la Corte Suprema de Justicia de la Nación entre 1983 y 2005 y llegó a ocupar la vicepresidencia del máximo tribunal
En sus primeros años compartió el tribunal con magistrados como Jorge Bacqué, José Severo Caballero, Carlos Fayt, Enrique Petracchi y Genaro Carrió. Durante la presidencia de Carlos Menem, permaneció en la Corte después de su ampliación y coincidió con jueces como Eduardo Moliné O’Connor, Julio Nazareno, Rodolfo Barra, Antonio Boggiano, Gustavo Bossert y Adolfo Vázquez, entre otros.
En esa etapa, Belluscio integró en numerosos expedientes la minoría que se apartaba de los criterios de la denominada “mayoría automática”, como se conoció al sector del tribunal asociado a las principales posiciones del gobierno menemista.
Durante la década del 90 también protagonizó un enfrentamiento público con el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo, a quien querelló por delitos contra el honor. El conflicto terminó con un pedido público de disculpas del economista.
En 2002, Belluscio fue uno de los tres ministros que votó a favor de la pesificación de los depósitos en dólares a $1,40, en una decisión en la que la mayoría de la Corte declaró inconstitucional esa medida.
El tramo final de su paso por el tribunal coincidió con la renovación impulsada durante la presidencia de Néstor Kirchner. Belluscio llegó a compartir la Corte con magistrados como Elena Highton de Nolasco, Ricardo Lorenzetti, Carmen Argibay, Juan Carlos Maqueda y Eugenio Zaffaroni.
Presentó su renuncia en junio de 2005, cuando estaba por cumplir 75 años, y fijó su salida para el 1° de septiembre. Aunque había integrado en 1999 la mayoría que declaró inválida la cláusula que establecía el cese de los jueces al alcanzar esa edad, en el denominado caso “Fayt”, explicó que consideraba que seguir en el cargo podía generar una “incompatibilidad ética”.
Belluscio sostuvo entonces que permanecer en funciones podía interpretarse como un aprovechamiento personal de una sentencia que él mismo había firmado. Dejó así el Máximo Tribunal después de más de dos décadas como ministro.
Su producción académica incluyó numerosas obras sobre Derecho Civil y Derecho de Familia, entre ellas Nociones de Derecho de Familia, Manual de Derecho de Familia, Derecho de familia y Vocación sucesoria, sus fuentes en la reforma del Código Civil. También dirigió la edición del Código Civil y leyes complementarias comentado, anotado y concordado, una colección de nueve tomos publicada entre 1978 y 2004.
En paralelo, mantuvo una participación activa en instituciones académicas y profesionales. Integró el Consejo Directivo de la Asociación Argentina de Derecho Comparado, participó de la rama argentina de la International Law Association y formó parte del Instituto de Derecho Civil y Comercial del Colegio de Abogados de Tucumán.
Fue además miembro consultor del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales (CARI), socio activo de la Sociedad Científica Argentina e integrante del jurado de los Premios Konex en 1986. También ejerció durante décadas la docencia.