El gobernador Marcelo Orrego hizo algo simple: se apegó al plan. No filtró el discurso horas antes, no magnificó los contrastes con los adversarios, no revisitó el pasado para achacar viejas culpas. Por el contrario, el texto de la apertura de sesiones ordinarias de la Cámara de Diputados de San Juan estuvo cargado de la búsqueda de futuro. Puede funcionar o quedar trunco. Las concreciones precedentes, como el Boleto Educativo Gratuito, están sobre la mesa. Ahora hay un tiempo nuevo, distinto. Apeló a un hitazo clásico del orreguismo: la gestión y el localismo.
Este miércoles 1 de abril, tal como lo marca la Constitución Provincial, el Gobernador inauguró el periodo de sesiones ordinarias con el discurso que traza el camino para lo que viene en el 2026 y que tiene efectos en la construcción electoral para el 2027 electoral. Orrego expuso la situación económica y financiera de la provincia para posicionarse como un gestor eficiente frente a la crisis nacional que golpea a todos los distritos con una menor cantidad de coparticipación y recursos discrecionales. Lo resumió fácil: "Hacemos más con menos" porque la administración actual tiene un 40% menos de recursos.
El Gobernador tuvo una idea madre: no mirar el espejo retrovisor y tomar distancia de la oposición tanto provincial como nacional. No hubo alusiones a los mandatos recientes de Sergio Uñac tampoco golpes directos al Gobierno nacional de Javier Milei. Orrego hizo gala del equilibrio político que intenta sostener desde el 10 de diciembre del 2023. Tuvo algunos textuales interesantes sobre la relación con el León libertario. Sin nombrarlo, deseó suerte y estableció una idea de trabajo: “Al que le toca conducir el país, queremos que le vaya bien" y “no elegimos el contexto, pero sí elegimos cómo enfrentarlo: con decisión, con austeridad y sin excusas".
Orrego tampoco mencionó el justicialismo. No tuvo la vehemencia cuestionada a Milei ni la respuesta de los legisladores que mantuvieron respetuoso silencio. No hubo confrontación. Quizá es una rareza epocal teniendo en cuenta que los líderes estatales del mundo naturalizaron al choque como forma de construcción electoral y cotidiana. El Gobernador siguió la onda de la ancha avenida del medio. Incluso cuando puede quejarse, reclamar y fustigar a la gestión nacional, Orrego eligió ser elíptico: “No nos quedamos sentados a esperar la billetera nacional", dijo. Remarcó el "modelo San Juan" con una frase breve: “Fuimos la primera provincia en reactivarlas -a las obras- con recursos propios".
En ese sentido, resaltó el empuje a la obra pública, ergo a la presencia del Estado sanjuanino, con un anuncio de alto voltaje que parecía muy lejano. Orrego informó el ensanche y la repavimentación total de la avenida Circunvalación. Obviamente con fondos propios y en un plazo estimado de ocho meses. Es una obra que derramará en empleo y dinamismo de la economía provincial. "Se va a nivelar, se va a ensanchar y se va a repavimentar esos 32 kilómetros", precisó más tarde en conferencia de prensa junto al vicegobernador Fabián Martín.
La administración orreguista sabe que algo no va bien con la microeconomía, con el bolsillo de la gente, que las grandes reformas de Milei todavía no impactan en el día a día de los sanjuaninos. Y sobre todo saben que las elecciones están cerca y el electorado demanda mejoras notorias más allá de las "pequeñas grandes obras" que encaró la gestión durante la primera parte del mandato. Ahora tocó el momento del sprint final en la búsqueda -todavía implícita- de la reelección. Por eso el discurso estuvo cargado de futuro apalancado en el bienestar que debería traer la "segunda revolución minera". “La minería no es un fin en sí misma. Es la herramienta más poderosa que tiene San Juan para generar trabajo", enfatizó.
El peronismo, por su parte, tuvo un silencio digno. No hubo carteles, gritos ni manifestaciones internas en el recinto. El presidente del bloque Justicialista, Juan Carlos Quiroga Moyano, reconoció el esfuerzo del Gobernador y la proyección de los anuncios. Puso un pero: los intendentes no estuvieron en la letra chica. No apareció la problemática financiera de los municipios, principalmente justicialistas, como Chimbas, Rawson y Pocito. Sin embargo, hubo caciques del Partido Justicialista en las gradas de la Legislatura. Estuvo Munisaga, Banega, Rodríguez, Jalife, Becerra. También dos exgobernadores: el tres veces gobernador José Luis Gioja y el dos veces gobernador Jorge Alberto Escobar. ¿Y Uñac? No participó, pero envió emisarios: los diputados nacionales Andino y Chica.
La Libertad Avanza no envió representantes. Sólo estuvo el diputado provincial Fernando Patinella. Las cuestiones entre el orreguismo y el mileísmo son materia de otro análisis. De momento, el Gobernador sostuvo la buena sintonía. Evitó confrontar con un modelo distinto que también cosecha la simpatía de un grupo de votantes sanjuaninos. Por el contrario, hizo un guiño a la política de eficientización del Estado: “Este Gobierno no tiene que ser el mayor empleador de San Juan”. Y tomó la bandera del nombre del partido que lo vio nacer y lo formó, Producción y Trabajo: “El mejor plan social es un buen trabajo”.