La reforma laboral volvió a quedar en el centro del debate tras un encuentro entre la Iglesia y las centrales sindicales, donde advirtieron sobre el impacto social de las medidas económicas. La reunión reunió a dirigentes de peso y dejó definiciones clave sobre empleo, pobreza y el futuro del país.
El encuentro fue encabezado por Hugo Godoy, Hugo Yasky y el monseñor Dante Braida, quienes coincidieron en la necesidad de generar espacios de articulación entre el sindicalismo y la Iglesia para visibilizar las problemáticas sociales.
Reforma laboral y preocupación social
Durante la reunión, los participantes pusieron el foco en las consecuencias de la reciente reforma laboral, señalando que podría debilitar derechos de los trabajadores, agravar la desocupación y profundizar la crisis que afecta especialmente a los jóvenes en los barrios.
Además, remarcaron la preocupación por el crecimiento del consumo problemático de drogas y la falta de oportunidades laborales, factores que —según indicaron— configuran un escenario social delicado que requiere respuestas urgentes.
En paralelo, las organizaciones acordaron avanzar en una agenda conjunta para conmemorar el primer aniversario del fallecimiento del Papa Francisco, con actividades previstas para la semana del 21 de abril que buscarán rescatar su legado en defensa de los sectores más vulnerables.
Los referentes también manifestaron inquietud por el contexto internacional y advirtieron sobre los riesgos de involucramiento del país en conflictos externos, en referencia a declaraciones del presidente Javier Milei y su gabinete.