Los bizcochitos son de esas recetas rendidoras, que salvan en cualquier ocasión y que pueden adaptarse a distintos gustos. En este caso, se trata de una versión más saludable que combina la rusticidad de la harina integral con el sabor bien definido del queso, logrando un equilibrio ideal entre sabor y nutrición.
Además, su elaboración no requiere grandes habilidades técnicas ni muchos utensilios, por lo que son una excelente opción para cocineros principiantes o para cuando hay que preparar algo rico sin complicaciones.
Estos bizcochitos se pueden disfrutar solos, acompañando el café o té de la tarde, o formar parte de una picada junto con quesos, fiambres y dips.
Paso a paso para hacer los bizcochitos integrales de queso
Ingredientes
- 350 g de harina integral
- 1 cucharadita de polvo para hornear
- 100 g de queso rallado
- 1 cucharadita de sal
- 120 g de aceite
- 150 ml de agua
Preparación
- Mezclar los secos: En un bowl amplio, colocar la harina integral junto con el polvo para hornear y la sal.
- Agregar el queso: Incorporar el queso rallado a la mezcla seca. Revolver para que el queso se distribuya de manera pareja. Este paso aportará sabor y textura a los bizcochitos.
- Incorporar los líquidos: Añadir el aceite y el agua de a poco, integrando con una cuchara o espátula hasta que la masa comience a unirse. La mezcla debe quedar homogénea, sin grumos secos ni partes líquidas sueltas.
- Formar los bizcochitos: Tomar pequeños porciones de la masa con las manos ligeramente enharinadas y darles forma alargada o redonda, según tu gusto. Colocar los bizcochitos sobre una placa de horno previamente enmantecada o cubierta con papel vegetal.
- Hornear: Llevar al horno precalentado a temperatura media (180 °C) durante unos 15 a 20 minutos o hasta que los bizcochitos estén dorados y firmes al tacto. El tiempo puede variar según el horno, así que es importante vigilarlos cerca del final.
- Enfriar y servir: Una vez listos, dejar enfriar unos minutos antes de servir. Esto ayuda a que terminen de tomar textura crujiente y sean más fáciles de manipular.
Tips para mejorar la receta
- Si preferís un sabor más intenso, podés usar una mezcla de quesos fuertes como el parmesano junto con el tradicional más suave.
- Para una textura extra crocante, añadí una cucharada de semillas de sésamo o chia a la masa no solo aporta sabor y textura, sino también un toque saludable.
- Cada horno es distinto, así que si notás que se doran muy rápido, podés bajar la temperatura y extender un poco el tiempo para que se cocinen uniformemente.
- Para darles un giro distinto, podés sumar hierbas secas como orégano, romero o incluso un toque de ají molido.

