Los bizcochitos son de esas recetas rendidoras, que salvan en cualquier ocasión y que pueden adaptarse a distintos gustos. En este caso, se trata de una versión más saludable que combina la rusticidad de la harina integral con el sabor bien definido del queso, logrando un equilibrio ideal entre sabor y nutrición.
Además, su elaboración no requiere grandes habilidades técnicas ni muchos utensilios, por lo que son una excelente opción para cocineros principiantes o para cuando hay que preparar algo rico sin complicaciones.
Estos bizcochitos se pueden disfrutar solos, acompañando el café o té de la tarde, o formar parte de una picada junto con quesos, fiambres y dips.