España está viviendo actualmente una explosión de consumo de tests caseros de ADN que son, dentro de todo, fiables, accesibles y, lo más importante, anónimos. 
 

 

Alcanza con hacer el pedido para recibir rápidamente un kit que despeja con una fiabilidad cercana al 99,99 por ciento las dudas sobre una efectiva o falsa paternidad. El paquete incluye solamente unos hisopos, instrucciones y un formulario para cumplimentar que no requiere de información o datos personales.
 

Según las compañías que se dedican a este negocio, las ventas de estos kits se han disparado en los últimos años por el progresivo abaratamiento de los precios de estos servicios, en comparación con años anteriores. Actualmente el costo es de 200 euros, la mitad de lo que solía valer hace una década.
 

¿Cómo es la prueba?
 

El interesado recibe cuatro hisopos -dos para el hijo/a y dos para el padre- que se frotan en la cara interna de la mejilla izquierda y derecha respectivamente durante 20 segundos. Tras el envío de las muestras, en un plazo aproximado de una semana el resultado llega al correo electrónico del interesado. Y se descubre la verdad.