El esquema comercial en San Juan volvió a quedar en el centro del debate a raíz del partido que la Selección Argentina disputará el próximo viernes 3 de julio a las 19:00, en el marco de los 16avos de final del Mundial 2026 ante Cabo Verde. En ese contexto, distintas cámaras empresarias de la provincia expresaron posturas contrapuestas respecto a cómo debería funcionar el comercio durante esa jornada.
Por un lado, la Cámara de Comercio, Agro, Industria y Turismo de Rawson (CCAITR) y la Cámara Unión de Comerciantes y Empresarios de Rawson (CUCER) recomendaron que los comercios atiendan en horario de corrido, entendiendo que el evento deportivo podría modificar los hábitos de consumo y concentración de público en horas previas al encuentro.
Ambas entidades aclararon, sin embargo, que la decisión final quedará en manos de cada comerciante, quien podrá definir el esquema de atención que considere más conveniente para su actividad.
En contrapartida, la Cámara de Comerciantes Unidos de San Juan (CCUSJ) sostuvo una postura distinta y calificó como desacertada la idea de modificar la jornada habitual. Según plantearon, mantener la actividad normal permitiría sostener el movimiento comercial y, al mismo tiempo, potenciar el consumo en bares y locales gastronómicos durante la previa del partido.
Desde el sector gastronómico señalaron que ya se preparan para la jornada con la instalación de pantallas y televisores en distintos establecimientos, con la expectativa de una alta concurrencia. “Es el partido en el que más se va a aprovechar el horario”, expresaron referentes del rubro, al remarcar que los encuentros anteriores del Mundial se jugaron en horarios nocturnos o de siesta, con otro comportamiento del público.
En ese sentido, también destacaron que muchos empleadores evalúan otorgar facilidades horarias a sus trabajadores para que puedan ver el encuentro, lo que podría incrementar la circulación de personas en bares, cafeterías y restaurantes desde horas de la tarde.
“De corrido se corta la tarde, pero eso también hace que mucha gente que esté en la calle o termine su jornada laboral termine yendo a un bar a ver el partido, lo que ayuda al sector gastronómico”, explicaron desde el ámbito comercial, al defender la postura de no modificar el esquema habitual.
El contraste de posiciones vuelve a evidenciar la tensión entre la adaptación del comercio a los grandes eventos deportivos y la búsqueda de mantener el flujo económico tradicional, en un contexto donde el Mundial genera impactos directos en los hábitos de consumo de la población.