Como cada vez que lo requieren, aún sin estar en servicio, Facundo Vargas se dirigió en su moto al lugar donde el Zonda originó un incendio para ayudar a combatirlo. Pero, esta vez, tuvo una labor extra: luchar contra la indignación que le provocó descubrir que le vandalizaron su vehículo mientras cumplía su función de bombero voluntario.
‘Sentí mucha tristeza y también indignación más que nada por el tema de que uno, siendo bombero voluntario, sacrifica tiempo de su vida para ayudar a salvar vidas. Y que te hagan esto, no tiene explicación’, dijo Facundo Vargas cuando comenzó a contar el penoso hecho que le tocó vivir mientras sofocaba un incendio en Albardón.
Este jueves, a primeras horas de la madrugada, Facundo se dirigió al lugar donde el viento generó uno de los tantos incendios. Llegó de prisa y sólo tardó unos segundos en estacionar su moto lejos de las llamas para mantenerla a salvo. Pero, igual fue dañada, aunque no por el fuego, sino por la ‘maldad’ de algún delincuente.
‘Después de que extinguimos el foco de incendio fui a buscar la moto para volver a casa porque estaba muy agotado. Y me topé con la triste sorpresa de que le habían roto ambos espejos y algunos plásticos. También parece que le hicieron algo al motor porque me costó mucho hacerla arrancar. A lo mejor la quisieron robar, pero como no pudieron porque estaba trabaja, decidieron vandalizarla’, dijo Facundo.
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A la moto del bombero voluntario le rompieron ambos espejos y varios plásticos.
La concentración, esencial para el bombero voluntario
Pese a su ‘trago amargo’ de las primeras horas de este día, Facundo igual asistió a la Facultad de Ciencias Exactas, de la UNSJ, donde cursa la Licenciatura en Ciencias de la Computación. Lo hizo en colectivo porque no se animó a subirse a la moto sin saber en detalle qué daños le provocaron. ‘Este no es sólo un atentado contra un vehículo, sino también contra la misión del bombero. En caso de incendio uno tiene que concentrarse en salvar a la gente, en que el fuego no se propague y también en la propia seguridad. Pero, resulta muy difícil hacerlo si durante estas tareas estás pensando en qué te pueden romper o robar el vehículo’.
Pese a todo, Facundo no realizó la denuncia sobre el ataque a su moto, esa que recibió de regalo de parte de sus padres cuando cumplió 18 años. Dijo que prefiere ‘enfocar’ sus energías en ahorrar para poder hacerla reparar lo antes posible para seguir prestando apoyo como bombero voluntario cada vez que lo requieran.