2 de marzo de 2026 - 12:20

UPD en San Juan: cómo hacer que sea una fiesta y no algo que lamentar

Ante el inicio del ciclo lectivo y el ritual ya extendido de quienes cursan el último año", el Colegio de Psicólogos de San Juan brindó recomendaciones.

El UPD, Último Primer Día, ya es un fenómeno cultural instalado en San Juan. Y de cara al festejo, el Colegio de Psicólogos de San Juan publicó un comunicado, destinado a “acompañar a las y los estudiantes, a sus familias y a toda la comunidad educativa en este momento tan significativo”.

Se trata de un ritual festivo que realizan los estudiantes del último año de la escuela secundaria (5º o 6º año, dependiendo de la modalidad) en todo el país, aunque no en todas las provincias tiene el mismo entusiasmo.

La dinámica -que abrió una grieta entre adultos que lo consienten y los que están en contra- suele ser siempre la misma: los alumnos de la "promo" se reúnen la noche anterior al inicio de clases. El objetivo es pasar toda la noche despiertos y, desde ahí, ir al colegio, al primer día de clases, sin haber dormido, muchas veces no en las mejores condiciones. Es la inauguración de una serie despedidas a lo largo del año, que seguirá con presentación de camperas, viaje de egresados, fiesta final y que, hace un tiempo, también sumó el UUD (Último Último Día).

La premisa para este año es simple pero potente: “Celebrar sí, cuidarse también”, dicen desde el Colegio de Psicólogos. El objetivo es que el UPD deje como saldo anécdotas compartidas y fotos para el recuerdo, y no situaciones no deseadas y evitables.

UPD: Más que una fiesta

Para el adolescente, el UPD es el inicio del fin. Es pertenencia, es despedida y es, sobre todo, una instancia emocionalmente cargada. El Colegio destaca que "celebrar es parte de crecer", validando la importancia de este hito para los jóvenes sanjuaninos. Sin embargo, pone el acento en que “es fundamental que estas experiencias se desarrollen en un marco de cuidado, respeto y responsabilidad”.

Sin dejar de observar la presión grupal que suele experimentarse en este contexto, desde la institución local instan a un festejo con bienestar, que no significa solo evitar riesgos físicos, sino que también implica “cuidar la salud mental". En esta línea, recomendaron a los chicos:

  • Reconocer los propios límites
  • Evitar situaciones de presión grupal
  • Disfrutar con cuidado
  • Promover vínculos respetuosos
  • Sostener espacios donde cada joven pueda decidir sin sentirse obligado a hacer algo que no desea.

“Disfrutar no implica exponerse a situaciones que puedan generar malestar, angustia o consecuencias no deseadas”, subrayaron los profesionales.

El rol de los adultos: Escuchar más, juzgar menos

El comunicado interpela también a las familias, La recomendación no es la vigilancia punitiva, sino el acompañamiento. “Proponemos acompañar desde la escucha, el diálogo abierto y sin juicios”, dice el comunicado, que sugiere:

  • Escucha y diálogo
  • Acompañar sin juzgar
  • Brindar contención

Una responsabilidad compartida

En definitiva, la invitación es -entre estudiantes, docentes y familias- a construir una cultura del disfrute responsable, donde la salud física y emocional sea el norte. “Prevenir es cuidar”, subrayan.

La prevención no busca prohibir, sino garantizar que los recuerdos que queden de esta etapa sean positivos y saludables (…) Entre todos podemos construir experiencias de disfrute que no pongan en riesgo la salud física ni emocional”, concluye el comunicado.

LAS MAS LEIDAS