Roger Federer dejó claro ayer que es un número uno también fuera de las canchas y admitió que hacía mucho tiempo que quería conocer la Argentina. “Hace mucho tiempo que quería venir a la Argentina para conocerla y realmente estoy disfrutando mucho mis primeras horas en el país. Tuve grandes rivales como David Nalbandian, Gastón Gaudio y ahora Del Potro, y eso fue un incentivo, ya que Sudamérica no está a la vuelta de la esquina”, subrayó el notable tenista.
“Estoy al tanto de que los argentinos viajan por el mundo para verme jugar, así que ahora decidí venir a verlos hasta acá, a conocer el vino tinto, la comida y la cancha de Boca Juniors”, expresó sonriente en la rueda de prensa que ofreció en el Hotel Intercontinental ubicado en la Bahía Grande de Nordelta.
“Los deportistas normalmente somos vistos como superhéroes por la gente, pero en mi caso soy una persona común que construí mi carrera con un estilo ordenado y mucha actitud. Siempre tuve ganas de aprender y de entrenarme, y además conté con la suerte de no sufrir lesiones importantes, eso me ayudó mucho”, analizó.
El ilustre tenista pasó cinco días en Brasil y estará en la Argentina hasta el viernes, para cerrar su serie sudamericana en Colombia, donde jugará el sábado frente al francés Jo-Wilfried Tsonga.
“Como juvenil estuve en México, Costa Rica y Venezuela. Sé que mi estadía acá será muy corta, pero me llevaré fotos e imágenes a casa, y espero conocer la pasión de los argentinos que tanto me comentaron”, reveló entre sonrisas el tenista suizo.