Esta vez, Suly Peralta no sólo repartió entre los peregrinos banderitas papales de color amarillo como acostumbra a hacer cada año. En esta ocasión también regaló pequeños estandartes albicelestes bendecidos y con un objetivo en particular: pedirle a la Virgen que bendiga a la Argentina para que salga adelante. Fue ayer en la madrugada, durante la procesión por la Inmaculada Concepción de María, en la que participaron unos 4.000 devotos que pidieron por la paz social y la tolerancia entre los argentinos ante la asunción de los nuevos gobiernos nacional y provincial.

Ya en la previa de la procesión se pudo percibir la intención de pedir bendiciones para el país. El locutor encargado de cantar y alentar la caminata dijo a través del micrófono "María, nuestra patria te necesita más que nunca. Necesita de la verdad, de la reconciliación, del trabajo y de la defensa de toda vida humana". Palabras a las que los fieles respondieron con aplausos y agitando los pañuelos que llevaron para saludar a la Virgen. "Pobre María, ya debe estar cansada de tanto que los argentinos le pedimos que nos ayude a salir adelante. Pero es que la crisis nos tiene a todos muy nerviosos e intolerantes y a punto de estallar por cualquier motivo. Por eso vine a la procesión, para pedirle que nos mantenga en paz los unos con los otros", dijo Liliana Cano.

Laura Gil, que ya olvidó hace cuántos años que participa de la procesión, también pidió esta vez por la tolerancia y por que los argentinos respeten todas las opiniones y se unan para sacar el país adelante. "Nunca estuvimos tan mal como ahora, y no sólo en el aspecto económico. El domingo asume un nuevo gobierno tanto en la provincia como en el país y, más allá de las diferencias ideológicas, rezo para que nos respetemos y evitemos encontronazos que nos dividan más. Le pido a la Virgen que nos ayude a superar grietas para salvar nuestra patria", dijo la mujer.

Pensando en el futuro de sus nietos y bisnietos, Juan Antonio Berón volvió a participar de la procesión por la Inmaculada Concepción. Pero, en esta ocasión, para pedirle a María que la paz y la justicia reinen en la Argentina. "Me dolería mucho que los chicos se tengan que ir del país para vivir mejor. Ya no podemos seguir enfrentándonos por tener diferentes ideas políticas, eso lo único que hace es hundirnos más cada vez. Ojalá la Virgen nos tenga piedad y bendiga", dijo el hombre.

El mismo pedido hizo Gladys Caballero. Dijo que así como miles de personas eran capaces de caminar juntas y sin diferencias al lado de María, lo mismo se podía hacer por el país. "Es hora de que nos unamos como hermanos por una Argentina mejor", dijo la mujer.

Y la hermandad estuvo presente en la procesión. Tanto por los promesantes que repartieron gratis pañuelos y estampitas de la Virgen entre los peregrinos, como por quienes compartieron su agua con los que no llevaron. Es que, pese a que la caminata arrancó a las 5, el calor se hizo sentir, sobre todo por la cantidad de caminantes.

Debido a la multitud que participó de esta demostración de fe, la procesión avanzó lentamente. Incluso se hicieron varias paradas para que la gente descansara unos instantes antes de continuar la marcha hasta la Parroquia de la Inmaculada, en Concepción, donde se celebró la misa de la aurora. Y con una mayor cantidad de fieles. Es que muchos, especialmente las personas adultas mayores o con alguna enfermedad, decidieron dirigirse directamente al templo para participar de la misa, ante la imposibilidad de hacer el largo recorrido de la procesión junto a la imagen de la Virgen María.

Mujeres agradecidas por la bendición

Carolina Rodríguez participó de la procesión, acompañada de su hija de 7 años y de una de sus tías. Y fue para agradecerle a la Virgen que vendió casi todos los números de la rifa que organizó para reunir fondos para pagarle los estudios médicos a su hija. "Realmente la Virgen nos ha bendecido", dijo la mujer.

Con los hijos, por una cuestión de fe

Luis Sarmiento dijo que siempre comparte las salidas con sus hijos Agustín y Matías. Por eso los chicos también decidieron acompañarlo y participar de la procesión, pese a ser "de madrugada". "Somos muy unidos y justamente venimos a pedirle a la Virgen por la unión de los argentinos para que todo mejore", dijo Sarmiento.

Los primos que fueron juntos por primera vez

No pertenecen a ningún movimiento religioso, pero sí son devotos de la Virgen. Es por eso que este año, este grupo de primos decidió participar juntos de la procesión. "Es la primera vez que nos unimos para participar de esta actividad y es algo muy lindo. Salimos todos juntos desde Chimbas, donde vivimos", dijo Claudia Juárez.

El ángel que avanzó junto a María

Ana llamó la atención de los peregrinos no sólo por su edad, sino también por su imagen. Esta nena de 1 año y 7 meses participó de la procesión vestida de ángel. Milagros Reinoso, su mamá, dijo que el motivo de esta caracterización fue una promesa que hicieron y que debían cumplir, sin especificar el motivo de la misma.