Inolvidable. Gonzalo y Gastón Gómez retomaron la tradición familiar de hacer almuerzos gratis multitudinarios. Ayer lo hicieron para vecinos de Chimbas.

La receta fue la tradicional, pero en esta ocasión le agregaron tres condimentos extras y en grandes cantidades: amor, solidaridad y agradecimiento. Fueron Gonzalo y Gastón Gómez, que ayer prepararon gratis arroz con pollo para 500 personas con el objetivo de continuar con una tradición familiar. Son hijos de Antonio y Miguel Gómez, respectivamente, que hace más de medio siglo iniciaron la venta de paella en el Súper y que desde hace 20 años también arrancaron con los almuerzos solidarios para cientos de personas humildes. Ayer, los vecinos de la Villa Pueyrredón, en Chimbas, fueron los agasajados con la comida.

Ni bien amaneció, Gonzalo y Daniel comenzaron a picar las 2 bolsas de papas, las 4 bolsas de cebolla, los 30 morrones y los 3 cajones de pollo. Si bien les sobra experiencia para cocinar arroz para muchos comensales, quisieron trabajar con tiempo para que los nervios y la emoción no les jugaran una mala pasada. Es que luego de tres años, retomaron la tradición de realizar almuerzos solidarios y multitudinarios. "Desde hace más de dos décadas mi papá y mi tío Miguel comenzaron con esta actividad solidaria. Pero hace tres años se suspendió tras la muerte de mi viejo. Con mi primo decidimos retomarla, para continuar con la tradición de los Gómez y con su finalidad original que fue profesar el amor al prójimo, ayudar a los más necesitados y agradecerle a la gente que día a día nos elige", dijo Gonzalo.

A las 11 de la mañana, ya instalados en el corazón de la Villa Pueyrredón, los primos Gómez comenzaron a preparar el arroz para 500 personas. Para ello utilizaron la paellera gigante que usaron sus padres cuando comenzaron con esta actividad. La instalaron en el patio de la casa de una vecina que se transformó en una cocina popular. Casi todos los habitantes del lugar se acercaron a ofrecer su colaboración. Algunos pusieron el pan y los cubiertos en las mesas, mientras que otros prepararon cientos de litros de jugo en los tachos de aluminio. Otros tantos se encargaron de repartir las raciones de arroz entre los comensales. "La mejor recompensa que tenemos es ver cómo la gente colabora entusiasmada y disfruta del almuerzo, ya que todo lo hacemos a pulmón. En esta ocasión contamos con la ayuda del municipio de Chimbas que instaló mesas y sillas para que todos los vecinos pudieran comer con comodidad", dijo Gómez.

Los Gómez continuarán con la realización de estos almuerzos gratis en diferentes departamentos y con mayor frecuencia. Originariamente se hacían tres veces al año, pero desde ahora serán mes por medio, aunque el próximo se adelantará. Será en agosto y con el objetivo de celebrar el Día del Niño con chicos de escasos recursos.

Algunos detalles

Diversión

Ayer, los chicos de Villa Pueyrredón, en Chimbas, no sólo pudieron disfrutar del arroz con pollo que prepararon los primos Gonzalo y Gastón Gómez, sino también de actividades recreativas. En un terrero baldío del vecindario se improvisaron canchas de fútbol y de fútbol tenis para la diversión de los más chicos. También hubo música para quienes quisieran bailar.

Otra ayuda

Gastón Gómez dijo que todos los días ayudan con alimentos a las personas de escasos recursos. Contó que a las 16.30, cuando cierran su local gastronómico en el Súper, hay gente esperando para llevarse la comida que sobró. Algunas personas la consumen en el lugar mientras otras se la llevan a casa. Agregó que hay familias enteras que llevan años recibiendo esta ayuda.

Colaboración

La Municipalidad de Chimbas también colaboró con el almuerzo solidario. Al arroz con pollo que prepararon los Gómez, las autoridades departamentales agregaron pizza gratis para todos. Esta opción fue pensada para los niños que no quisieran comer el primer plato. El almuerzo también incluyó pan y canilla libre de jugo. Todos tuvieron opción de repetirse la ración.

Ayuda extra

Los chicos Gómez contaron que ya hay personas ajenas a su familia que comenzaron a colaborar con los almuerzos solidarios. Hace unos días, un hombre les donó varios kilos de ravioles y ñoquis. Estos productos se usarán para preparar el almuerzo del mes que viene para celebrar el Día del Niño, ya que se trata de platos que les gusta a la mayoría de los chicos.