Dos generaciones. Benjamín Kuchen y su hijo Guillermo representarán a San Martín en distintas épocas, durante el cierre de la Fiesta del Sol. Así lucirán ambos en el autódromo. 

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Conversan mucho en los ensayos, son muy detallistas y hasta se hacen correcciones cuando están en ámbitos familiares. Uno enseña desde la experiencia vivida a lo largo de sus 75 años y el otro, de todo lo que conoce sobre actuación. Y a pesar de que pensaron que nunca iban a compartir un escenario, ahora los dos se ponen el traje de San Martín, casi todo el día, mientras preparan el show de cierre de la Fiesta Nacional del Sol, que será en el autódromo El Zonda Eduardo Copello, el próximo 25 de febrero. Ellos son Benjamín Kuchen, el exrector de la UNSJ y excandidato a gobernador de San Juan, y su hijo Guillermo Kuchen, reconocido actor de la provincia. Ambos aseguraron que este papel tiene un doble desafío: por un lado interpretar a San Martín, que para ellos es uno de los próceres más importantes, y por el otro, estar en familia. 


Cada vez que se maquillan o se arreglan el cabello para convertirse en el Libertador buscan la venia del otro. Es que casi todo lo que emprendieron en la vida lo hicieron de esta forma: juntos. 

“Mi viejo tiene una condición actoral que ahora está explotando. Yo creo se van a sorprender”.
Guillermo Kuchen - Actor

Para Guillermo el tema actoral es más sencillo. Desde hace muchos años una de sus pasiones es el teatro. Incluso Ernesto, uno de sus hermanos, también es actor. Sin embargo, para Benjamín, esto es en parte un mundo nuevo.

Es que, siempre fue amante del teatro, pero como espectador, nunca actuó. De hecho sus 8 hermanos fueron integrantes del elenco del pueblo donde se crió, San Gerónimo Norte, en Santa Fe y él fue su fans número uno. Al igual que lo es con sus hijos actores. ‘Pienso que quizás culturalmente o genéticamente, viene una onda actoral.

Siempre me gustó mucho el teatro y tengo dos hijos teatreros, a los que siempre acompañé a todos lados‘, dijo. 


Son muy compañeros y eso se nota con sólo observar cómo se tratan. Ambos contaron que no sólo en lo relacionado al teatro son muy unidos, sino que su familia se caracteriza por hacer todo en grupo. Desde chicos siempre vacacionan en el pueblo santafesino, en la casa paterna de Benjamín y hoy ese sigue siendo el punto de encuentro de los Kuchen todos los veranos. El batallón de 14 integrantes (Benjamín y su señora más sus hijos con sus esposas e hijos) comparte mucho tiempo. ‘Desde que mis hijos eran chicos hacemos todos juntos. Hacíamos hasta trabajos de carpintería y hasta ahora nos juntamos casi siempre. Disfruto mucho de mi familia, por ejemplo todos los viernes hacemos asados‘, dijo y admitió que compartir escenario con Guillermo le genera mucho orgullo, es que en este ámbito sacaron a la luz sus semejanzas: la perseverancia y las ganas de concretar permanentemente proyectos.

 

EL CASTING

Benjamín y Guillermo participaron del casting para la Fiesta del Sol juntos. De hecho, el mayor de los Kuchen decidió presentarse por el impulso que le dieron sus hijos. ‘Fui al casting aleccionado por mis hijos. Yo había dado muchos discursos, pero nunca había dicho de memoria un texto. Me aprendí el más corto, con el fin de hacer algo en la Fiesta, pero nunca pensé ser San Martín. Aprendí un texto de Dorrego y parece que me desarrollé bien‘, dijo entre risas, mientras que Guillermo aseguró que a pesar de que su papá nunca actuó va a sorprender a todos.

‘Para mí esto es hermoso, porque además de estar con mi viejo y con 400 actores más voy a representar a San Martín. No es cualquier papel‘, dijo Guillermo, mientras que su papá opinó que para él otro gran desafío es hacer del libertador. ‘Cumple con casi todos los criterios que a mí me parece que son ideales en una persona. Sencillez, humor, el trabajo, el respeto a la gente y otros valores que lo hacen extraordinario y un prócer tan completo‘, agregó el padre, que admitió que lo que menos le gusta de la parte actoral es todo el tiempo que le lleva caracterizarse como el prócer. Sin embargo, ambos dijeron estar felices por este desafío doble. 

 

DE KUCHEN, A SAN MARTÍN

El cabello y el maquillaje
Para comenzar la personificación, Benjamín y Guillermo Kuchen pasaron primero por las manos de los estilistas. Les arreglaron el
cabello, las patillas y el bigote, en el caso de Benjamín. Luego pasaron al maquillaje.
Compañeros impecables
Estar impecables es lo que más les gusta cuando van a convertirse en San Martín. Ambos se aconsejan y se acompañan. A la
vez, se arreglan el vestuario, el peinado  y hasta tienen tiempo para hacerse bromas.

 

Detallista
Preocupado por cómo lucir el chaleco, el saco y expresando cada vez que los trajes son una belleza, Benjamín Kuchen se mostró detallista a la hora de transformarse en San Martín. Incluso preguntó varias veces si estaba bien prolijo.
Con ayuda y fotos
Cómo ponerse el pañuelo del cuello, hasta dónde prenderse el saco y si se pone botas, fueron algunas de las consultas que hizo Guillermo. Quien se apoyó mucho en retratos de San Martín, para copiar el look, y en los estilistas.