Néstor Pavón, dueño del lavadero donde trabajaba el asesino de Micaela García, desmintió la declaración de Sebastián Wagner y negó haber participado del crimen. "No violé ni maté a Micaela", declaró en sede judicial.

 

Pavón sostuvo que "Wagner está mintiendo" y, en su declaración, se "corrió" del lapso horario en el que mataron a Micaela: "A las 4.20 de la madrugada del viernes Wagner lo dejé en su casa (a Wagner)", explicó.

 

Pavón reconoció que estuvo en el auto de Wagner, pero aclaró que lo acompañó para hacerle una gauchada ya que se había peleado con la mujer. El jefe del lavadero también declaró que le dio las llaves del lavadero a Wagner para que durmiera ahí, a raíz de su problema con su pareja. Y reconoció que le dio un adelanto de dinero al asesino de Micaela y contactó a un camionero para que lo trasladara a Campana.