Coleccionismo y amor: se conocieron hace diez años y gracias a un regalo despertaron una pasión en conjunto
Carmen Perea y Orlando Mercado son coleccionistas y descubrieron juntos la pasión hace 10 años. Los orígenes de una historia que comparte pasión, hobbie y amor.
Muchas veces las pasiones se heredan y otras se comparten. Pero también puede suceder que se descubra en conjunto y se alimente mutuamente. Eso le sucedió a Carmen Perea y Orlando Mercado, quienes se conocieron hace poco más de diez años y casi sin darse cuenta, se introdujeron en el mundo del coleccionismo en el marco del primer aniversario de la pareja.
Todo comenzó cuando se acercaba el primer año de relación. Carmen comenta a DIARIO DE CUYO que durante tiempo estuvo pensando y analizando qué regalarle a Orlando, como un gesto de cariño, aprecio y en agradecimiento por el primer año de noviazgo. “A veces uno regala un perfume, calzado o ropa, pero no quería caer en eso. Todo cambió cuando fuimos a una tienda donde vendían autitos y notaba como él los miraba. En ese momento ni siquiera pensábamos en coleccionar”, comenta la sanjuanina.
Sin saberlo, ese primer auto fue el inicio de una colección que lleva una década, alimentada por cientos de piezas que se distribuyen en las ocho vitrinas que tienen actualmente en su domicilio. Carmen comenta con orgullo que la colección es de ambos, ya que las fechas emotivas y celebraciones se convirtieron de excusa para regalarse mutuamente distintos objetos coleccionables.
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Sobre los objetos que descansan en las vitrinas, comentan que está compuesta por colecciones de vehículos clásicos, mulecos, figuras de película, camionetas, transportes como colectivos y taxis; y la colección de Rápido y Furioso. Cada unidad tiene su historia y sus características. Así, por ejemplo, tienen vehículos con una importante cantidad de detalles, incluso con luces y sonidos que atraen la atención de chicos y no tan chicos en cada exposición a la que asisten juntos.
“Fuimos aprendiendo juntos porque los dos nos volvimos coleccionistas”, asegura con gran alegría Carmen, contenta de haber encontrado junto a Orlando una pasión por compartir, que ambos desconocían. Así, durante una década fueron alimentando el amor con compañerismo y pasión.
Ambos aseguran que se divierten mucho coleccionando, les gusta compartir exposiciones y poder exhibir sus tesoros fuera de las vitrinas, conocer más fanáticos que como ellos comenzaron con una pieza y hoy tienen cientos de objetos.
“Ver que, a otras personas, sean coleccionistas o no les guste nuestra colección nos hace sentir bien. Lo disfrutamos y esperamos poder seguir por este camino por mucho tiempo más”, aseguró la pareja que ya no busca excusas para regalarse alguna pieza que hace a la colección, la cual alimentan juntos, al igual que el vínculo que los mantiene unidos.