Ya van 16 ediciones, pero en San Martín se las arreglan para que cada año el tradicional belén viviente que organizan en la Quebrada Nacif Weiss pueda sorprender a los espectadores. Y en esta edición, que empezó en los últimos minutos de la Navidad y terminó en las primeras horas de ayer, la apuesta a la tecnología fue una de las características en la puesta en escena. Sin dudas que la utilización del mapping fue el punto más alto, pero a la vez aprovecharon la iluminación a través de un minucioso guión, la elevación de los "ángeles" con distintos sistemas de líneas y poleas y hasta la inclusión de luces LED en el vestuario, combinado con el cuidado de la música y el vestuario, lo que hizo que el final recibiera una ovación de pie. Fueron más de 20.000 espectadores que presenciaron la actuación y que ni se inmutaron ante las fuertes ráfagas de viento.


Para complementar la presentación de más de 100 actores en un escenario natural, rodeado de cerros, por primera vez usaron tecnología de mapping, que permite proyectar imágenes que generan efectos 3D. Entonces, crearon increíbles fondos en los cuadros de Adán y Eva o el templo del rey Herodes, que favorecieron el relato. A su vez, la iluminación también jugó un rol fundamental, con un sistema desplegado sobre el escenario (que es una vieja construcción), en el pesebre hecho de adobe sobre una elevación que crearon desplazando varias camionadas de tierra, en diferentes sectores del pedemonte y hasta en lo alto del cerro, lo que generó el clima buscado.


Además, fue notorio el detalle en el vestuario de todos los artistas y los elementos de escenografía. En tanto, hubo varias escenas impactantes y emotivas, pero la más lograda fue la matanza de chicos ordenada por Herodes, que incluyó arremetidas a toda velocidad de media docena de caballos y los terroríficos gritos de las "madres", que a más de uno le pusieron la piel de gallina.


Fueron más de dos meses de ensayos para nuevamente poner la vara alta en las ediciones que seguirán. La presentación logró sortear el intenso viento que llegó el domingo por la noche y que se sintió con fuerza por el efecto remolino en la quebrada. El intendente Cristian Andino dijo que hasta último momento debieron regar todo el sector para mitigar el levantamiento de tierra frente a las ráfagas que por momentos golpearon al lugar. Igual, el público se mantuvo firme y, reposeras y heladeritas con las sobras del festejo navideño mediante, disfrutaron el show.
 

Espectacular. El cuadro de la matanza de bebés fue dramático. El uso del mapping acompañó toda la presentación.
Ventoso. Las fuertes ráfagas de viento no le quitaron brillo a la noche. Por su calidad, nuevamente el belén viviente demostró su vigencia.
Convocante. Más de 20.000 espectadores hubo en la puesta en escena en la quebrada Nacif Weiss.

 Previa
Para acortar los tiempos de espera, la Municipalidad de San Martín organizó dos shows artísticos en la previa. Primero se presentó el Mercedario Dúo, mientras que antes de que empezara el belén viviente cantó Giselle Aldeco.

Visita
La puesta en escena del belén viviente contó con la visita del arzobispo Alfonso Delgado, quien presenció la presentación en primera fila. Antes, saludó a los presentes, les deseó feliz Navidad y luego hizo una breve oración.

 

En escena
 
Juana Ahumada - Vecina
 
Juana tiene 73 años y no dejó de participar en ninguna de las ediciones del belén viviente. En sus 16 participaciones, la mujer siempre actuó de Santa Isabel. Ahora actúa junto a su hija, sus nietos y bisnietos.