Viticultura 360: San Juan negoció en Chile y España la llegada de nueva genética para la uva de mesa

Diez meses de gestiones, dos viajes internacionales y cinco empresas confirmadas: el plan sanjuanino para recuperar la uva de mesa.

San Juan perdió más de la mitad de su superficie de uva de mesa en una década. Según un cuadro del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) proyectado el 2 de noviembre por la Secretaría de Agricultura provincial, las hectáreas con destino a fresco cayeron de 10.281 en 2015 a 3.810 en 2025. En el mismo período, la cantidad de empresas que importaban uva sanjuanina bajó de 73 a 12, y el ingreso de contenedores refrigerados a la provincia se redujo un 80%.

Frente a ese diagnóstico, el Ministerio de Producción, Trabajo e Innovación —a través de la Secretaría de Agricultura y en conjunto con la Cámara de Comercio Exterior de San Juan— cerró casi un año de gestiones con la confirmación de cinco de las principales empresas de genética de uva de mesa del mundo: Sun World (Estados Unidos), Bloom Fresh (con centro de innovación en España), Grapa Varieties, propietaria de la marca ARRA (Israel), ITUM (España) y Grape Evolution, licenciataria comercial del programa de mejoramiento genético del Instituto Volcani de Israel. Las cinco estarán presentes en la provincia el 19 y 20 de noviembre, en el marco del FNS Forum de la Fiesta Nacional del Sol, donde una mesa sectorial agroindustrial estará dedicada en gran parte a la uva de mesa.

La confirmación se dio en una reunión informativa encabezada por el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, y el secretario de Agricultura, Miguel Moreno, con la participación de la Cámara de Comercio Exterior, y representantes de productores. “No venimos a hacer catarsis en esta reunión, sino a tratar de encontrar oportunidades”, planteó Fernández al abrir el encuentro, que definió como una instancia preparatoria, donde funcionarios remarcaron que el rol del Estado es dar “un marco de seguridad jurídica” a las empresas que decidan operar en la provincia, mientras el resultado final del proceso dependerá del involucramiento de los propios productores.

Una curva que se quebró en 2013

Para iniciar la introducción se llevo a cabo un repaso de la evolución exportadora de los últimos 35 años. El mejor desempeño, tanto en volumen como en cantidad de destinos, se dio entre 2005 y 2012, con pico en 2008. Desde 2013, San Juan empezó a perder la tendencia de crecimiento que sí mantenía el resto del mundo. Entre los factores que se mencionaron: atraso cambiario, inflación, la imposición de derechos de exportación y la reducción —cuando no la falta de pago— de los reintegros. Ese combo de costos derivó en una pérdida de mercado cercana al 50%: 30% de los embarques que antes iban a Europa y 30% de los que iban a Rusia. Brasil quedó como alternativa, pero impuso luego barreras fitosanitarias que obligaron a regular toda la uva fresca exportada, lo que terminó alejando también a parte de esos compradores. En 2025, entre el 90% y el 95% de las exportaciones de uva fresca sanjuanina se concentran en Brasil y Rusia.

Roberto Gutiérrez, de la Cámara de Comercio Exterior, al frente de la primera exposición de la reunión, centrada en la historia exportadora de la uva de mesa sanjuanina.

Roberto Gutiérrez, de la Cámara de Comercio Exterior, al frente de la primera exposición de la reunión, centrada en la historia exportadora de la uva de mesa sanjuanina.

“Producir uvas en fresco es una industria de detalles”, una actividad que exige aplicar tecnología de forma permanente, desde el primer día fenológico hasta la góndola del supermercado, porque una enorme cantidad de variables puede afectar en forma definitiva la condición y la calidad del producto final en cada etapa.

Pese a la caída de superficie, la Secretaría de Agricultura sostiene que San Juan sigue produciendo aproximadamente el 90% de la uva en fresco de la Argentina, un dato que circuló en la misma presentación.

Mientras San Juan retrocedía, Chile y Perú construyeron alianzas globales

En paralelo a esa caída, Chile y Perú avanzaron con alianzas estratégicas con las mismas empresas de genética que San Juan busca atraer ahora, lo que les permitió reestructurar su producción incorporando variedades patentadas y sin semilla. El secretario de Agricultura, a cargo de la segunda exposición, graficó la magnitud de la brecha: mientras las variedades modernas rinden más de 30.000 kilos por hectárea, buena parte de la superficie sanjuanina todavía está plantada con Sultanina/Cereza, Cardinal, California y Flame, variedades rosadas y con semilla que ya no tienen demanda relevante en el mundo. Con ellas, Argentina apenas alcanza el 2% del consumo mundial de uva sin semilla, pese a que ese consumo global creció de 15 a 33,7 millones de toneladas, con una tasa sostenida de entre 4,0% y 4,6% anual en los últimos veinte años, según informes de Mordor Intelligence, SkyQuest Technology, Growth Market Reports, USDA y la Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV).

“Camino a la refundación vitícola”: así tituló Miguel Moreno, secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, la segunda exposición de la reunión.

“Camino a la refundación vitícola”: así tituló Miguel Moreno, secretario de Agricultura, Ganadería y Agroindustria, la segunda exposición de la reunión.

El funcionario insistió en que el problema no es de demanda: la uva que llega al Mercado Central desde Chile o Brasil, dijo, vale como mínimo el doble que la variedad local, no menos. El freno está en que las variedades argentinas no responden a lo que pide hoy el mercado, donde el consumo en formato “snack” —sin herramientas, sin desperdicio— es uno de los principales motores de crecimiento, reforzado por estudios sobre los beneficios del resveratrol que impulsaron el consumo en mercados como China. Perú, que hace años apenas figuraba en los rankings internacionales, se ubica hoy en el podio exportador junto a Chile; este año, además, China superó por primera vez a Perú en volumen exportado.

Diez meses de gestiones: de los talleres locales a Murcia y Madrid

El proceso arrancó con los talleres participativos del programa Viticultura 360 San Juan, donde el pedido de nuevas variedades apareció en primer lugar entre las demandas del sector, descripto por algunos productores en términos tan fuertes como “la vida o la muerte” de la actividad. En paralelo, el laboratorio de INASE trabajó junto a viveristas locales en la limpieza meristemática de plantas de variedades ya presentes en la provincia —Fiesta, Flame, Thompson y Sultanina, entre otras, con distintos problemas comerciales o productivos—, para construir un banco de plantas libres de virus.

En agosto, una delegación de productores viajó a Chile para un primer acercamiento con las empresas de genética. Según relató el secretario de Agricultura, el productor peruano Arturo Hoffman y el consultor internacional Oscar Salgado —con una trayectoria de más de tres décadas en el negocio mundial de la uva de mesa, hoy radicado en España— les advirtieron que sería muy difícil conseguir que los recibieran. Finalmente lograron reuniones con Valeria García, de Bloom Fresh, y con el representante de Sun World para Sudamérica, quien les contó que, días antes, había hablado en California con su jefe sobre San Juan, porque en Estados Unidos ya se hablaba de la provincia por la minería —el primer indicio de que la creciente notoriedad minera de San Juan también estaba abriendo puertas comerciales en otros sectores.

Poco después, la delegación participó del Simposio Internacional de Uva de Mesa de Murcia, que se realiza cada tres años, en simultáneo con Fruit Attraction, una de las principales ferias de fruta de Europa, en Madrid. Allí realizaron visitas a campo donde constataron un detalle de manejo que los sorprendió: a diferencia del parral tradicional, en el que la estructura se monta pensando en que la variedad va a durar toda la vida de la planta, en los campos modernos el armazón es independiente de la variedad, de modo que puede reemplazarse sin rehacer la estructura cuando una variedad deja de ser comercialmente viable.

Las cinco empresas y sus variedades

El resultado de esas misiones quedó resumido en un cuadro comparativo presentado en la reunión.

Sun World, de California, ofrece un portafolio con variedades como Autumn King, Scarlotta, Adora, Midnight Beauty, Sable y AutumnCrisp, con buena vida poscosecha y una marca de alcance global.

Bloom Fresh, con operaciones en Estados Unidos y España, aporta variedades de sabor distintivo como Cotton Candy, Sweet Globe, Sweet Celebration y Candy Dreams.

Grapa Varieties, con sede en Israel y Reino Unido y dueña de la marca ARRA, ofrece alta productividad con variedades como ARRA 15 Sweeties, Sugar Drop, ARRA 29, ARRA Passey Pop y ARRA Passion Fire.

ITUM, de la Región de Murcia, España, es un caso que el secretario destacó especialmente: se trata de un centro obtentor de variedades de capital mixto, con decenas de productores e importadores de la zona entre sus accionistas, nacido de la decisión de ese sector de desarrollar genética propia en lugar de depender de licencias externas. Sus variedades —entre ellas ITUM 1, 4, 5, 9, 12 y 15, además de Rose, Caramel y Crispy Dreams— están adaptadas al clima mediterráneo y se licencian con royalties más bajos que el resto del mercado.

Grape Evolution, por su parte, es la licenciataria comercial del programa de mejoramiento genético del Instituto Volcani de Israel, dirigida por el griego Dimitrios Spanos; ofrece variedades resistentes a condiciones de estrés hídrico, como Late Pearl, Desert Pearl, Exotica Star, Light Prime y Luz de Estrella.

El cuello de botella ahora es normativo

Con las cinco empresas dispuestas a comercializar su material en la Argentina, el desafío pasó al terreno regulatorio. El Gobierno provincial trabaja junto a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación, a través del INASE, en un borrador de normativa que permita fiscalizar el ingreso de material genético, en articulación con SENASA para las cuarentenas correspondientes. El secretario de Agricultura evitó comprometer una fecha concreta, pero dijo que el objetivo es tener material disponible en el país durante 2027. En ese esquema, la Cámara de Comercio Exterior tendría un rol de “veedor”, garantizando que quienes accedan al programa tengan intención real de cuidar el material genético.

El funcionario advirtió explícitamente contra la tentación de introducir variedades por fuera del circuito formal para evitar pagar regalías, un atajo que calificó de riesgoso para todo el proceso. Según el cálculo que compartió en la reunión, el costo de licencia por hectárea de la mayoría de las empresas ronda entre 1.500 y 1.800 dólares, salvo casos como Sun World o Bloom Fresh, que cobran por kilo producido. Con una diferencia de precio de venta de al menos el doble frente a las variedades actuales y un rendimiento mínimo esperado de 33.000 kilos por hectárea, el costo total del royalty equivaldría a apenas 1.000 kilos de producción sobre el total de la cosecha.

El ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, durante su intervención en la reunión informativa sobre la incorporación de nuevas variedades de uva de mesa.

El ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, durante su intervención en la reunión informativa sobre la incorporación de nuevas variedades de uva de mesa.

El 19 y 20 de noviembre

El Foro de la Fiesta Nacional del Sol incluirá, el día 19, una serie de mesas sectoriales —minería, comercio electrónico y agroindustria, entre ellas— además de rondas de negocios e inversión. Dentro de la agenda agroindustrial, habrá un espacio de atención directa de las cinco empresas de genética a los asistentes, y un panel conjunto moderado por Oscar Salgado. La actividad se realizará en el auditorio del Museo de Bellas Artes, con capacidad para entre 170 y 180 personas y acreditación obligatoria, sin costo, con prioridad para los productores que integran el grupo de trabajo de uva de mesa de Viticultura 360. También expresaron interés en participar representantes de La Rioja, Mendoza y Río Negro.

Fernández cerró vinculando el nuevo interés internacional en San Juan con el crecimiento de la actividad minera: señaló que Chile y Perú, además de ser líderes mundiales en exportación de uva fresca, son también dos de los tres principales productores de cobre del mundo, y que ese paralelismo ayudó a que empresas de genética con base en España empezaran a prestar atención a la provincia. Mencionó además que varios de los países con los que San Juan se vincula por la minería —Canadá, en particular, con arancel cero gracias a la relación generada por la inversión minera canadiense— figuran también entre los principales importadores mundiales de los cinco productos centrales de la oferta exportable provincial: vino, pasas, uva fresca, aceite de oliva y mosto. “Esto que hemos hecho no forma parte de ninguna iluminación de ningún funcionario”, remarcó, atribuyendo el proceso a la insistencia sostenida de los propios productores y de la Cámara de Comercio Exterior.

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