9 de septiembre de 2010 - 00:00

“Con tanta demanda laboral, perdemos como educadores”

Comentó cómo es la situación de los estudiantes de Minas y cómo será su campo laboral en un futuro. Además sostuvo que la planificación a largo plazo es clave.

-¿Cómo es la demanda de recién graduados en Minas?

-Es muy grande la demanda, en estos momentos incluso no podemos cumplir con los pedidos. Nos piden hasta de Jujuy, incluso piden alumnos que están en los últimos años. Lo cual no creo que sea muy conveniente para nosotros, como formadores de profesionales. Porque los chicos se van a trabajar con un sueldo medianamente bueno, pero pierden el ritmo de estudio. Se demoran y pierden fechas de cursado o exámenes. Y después la empresa tampoco puede ayudarlo mucho en lo que son licencias o permisos. Entonces, se complica un poco el panorama. Es muy difícil sacarlo a flote, porque a esa altura tiene formada su vida personal, familiar y le es casi imposible continuar la carrera. Ahí, con tanta demanda laboral, nosotros perdemos como educadores.

-Y cuando se contrata a no graduados, ¿qué pasa con los salarios?

-Y por ahí esos casos se pueden ver como una picardía, también. Pero bueno, son interpretaciones. Lo que sí eso desencadenó que acá en la universidad se hable mucho de formar un título intermedio. Pero es complicada la formación de una nueva carrera universitaria. Lo que yo planteo es que hay que potenciar al técnico que se egresa de la Escuela Industrial. Incluso desde la universidad. Es decir, que el egresado en Minas de la Industrial tenga un carácter en sí de técnico. Por ejemplo, prepararlo para un mejor manejo de lo que es la maquinaria típica de una mina. Estas son labores que quizá un ingeniero no va a hacer, pero se necesita conocimientos específicos que un técnico sí puede tener.

-¿Se enlaza a los técnicos de la Industrial con la Facultad de Ingeniería?

-Hace tiempo sí se hacía, pero eran prácticas informales. Es decir, algún profesor los traía para hacer algunas clases prácticas en los laboratorios. Pero pocas veces se los veía a los chicos de la Industrial por acá. Esto pasaba cuando yo era alumno. Pero bueno, los profesores que hacían esos enlaces van dejando de dar clases y estas visitas se pierden. Pero en realidad no sabría decir por qué se dejaron de hacer estas prácticas con los alumnos de la Escuela Industrial.

-¿Cómo ve la minería en un futuro lejano?

-Yo creo que va ser bueno, pero hay que tener en cuenta algunas planificaciones a largo plazo. Por ejemplo, para que un pueblo que depende de una mina se pueda desarrollar, hay que saber cuánto tiempo va a demorar el crecimiento. Si se tiene una mina y se vacía en cinco años, es imposible que las zonas aledañas puedan crecer. Yo entiendo que hay que alargar los plazos de extracción de minerales. Es decir, si las mineras sacrifican un poco el negocio, los pueblos crecen mejor. Si en vez de ganar diez, se gana siete, la extracción va a ser más lenta y le dará un margen de tiempo mejor para que el pueblo minero se desarrolle bien.

-¿Qué otro tipo de planificación hay que tener?

-El Estado debería enfocarse en saber qué minerales funcionales se tiene en el suelo. Y de ahí ver con cuál yacimiento empezar, con cuál seguir y cuál terminar. Hay que tener en cuenta que el oro es un caso aparte. Es como hacer un pozo y sacar plata. Pero por esa misma razón el Estado debería tener una excelente planificación con los recursos que extrae. Por ejemplo hacer una diversificación. Parte de lo que se gana extrayendo oro debería invertirse en la exploración de otros minerales. Así abrimos el abanico de materias primas y de oportunidades económicas.

LAS MAS LEIDAS