Calero de Divisadero y miembro de la cooperativa de esa localidad, Zoilo Juárez es un productor de larga tradición en el rubro. Su experiencia fue el legado de Paulo Aguedo Juárez, su papá, quien oriundo de Guandacol, La Rioja, llegó en el 43’ a San Juan para iniciarse en la extracción de caliza. Don Paulo se comenzó primero con el desmonte y luego en la producción en hornos criollos. Eso empezó en Jáchal, en el Cerrito Las Salinas, luego se fue a Retamito, para pasar después a las canteras Nicolosi en la Cienaguita.

Posteriormente trabajó en Carbometal en la provisión de caliza, hasta que decidió la construcción de su horno familiar del que participaron Zoilo y sus hermanos Atilio y Pablo. De esos tiempos Zoilo recuerda el espíritu de lucha de su padre, “era incansable y siempre participó dando directrices en el proceso”, recordó Zoilo. Hoy cada hermano continúa con este trabajo en su horno propio, tarea a la que este protagonista decidió sumarle el plus de participar en la cooperativa. “Nos permitió capacitarnos, conocer tecnologías para la producción y comprender que trabajar asociados es lo que nos permitirá vencer muchas barreras”, dijo Zoilo. Para Juárez, el abastecimiento de cales al proyecto binacional generará una nueva realidad, “hay que conocer las características particulares de cada productor y porqué algunos deciden asociarse y otros no, personalmente creo que Pascua Lama impulsará la conformación de más cooperativas porque individualmente no vamos a obtener nada”, finalizó Juárez.