-Por el escenario electoral: ¿Se detienen las inversiones? ¿Hay cautela?

-No. Por lo menos en San Juan no se nota. Tal vez a nivel global puede haber algunas dudas. Pero en San Juan hay mucho entusiasmo. Más aún con el resultado del plebiscito que garantizó cuatro años más de la política actual.

-¿Y a nivel nacional?

-Sí, siempre que puede haber un cambio de timón, hay cautela. Por supuesto, porque dentro de las variables que tienen en los negocios los empresarios está el factor político.

-Qué gane Cristina o pierda, ¿da igual?

-Sí, a grandes rasgos da lo mismo. No hay una persona que pueda ganar en la Argentina en este momento que pueda cambiar el statu quo actual. Podrá haber algunas modificaciones, algunos cambios formales en muchas cosas, pero es muy difícil hoy producir cambios muy profundos. Aparte, creo que a nivel conciencia de la gente tampoco se arriesgará a hacer un cambio demasiado grande.

-Y que el candidato del oficialismo finalmente no sea Cristina y sea otro peronista, ¿da igual también?

-No, siempre cada presidente le imprime algo de personalismo. Por supuesto las características generales van a ser tal vez las mismas. Pero van a haber hechos particulares que van a afectar probablemente la economía. Y eso sin duda dependerá de la persona. Una cosa es si gana Cristina y otra si gana otra persona, dentro o fuera del peronismo.

-¿En general el sector minero se ha sentido atendido por Cristina?

-Sí, bastante atendido. Con críticas, que siempre existen. Uno siempre aspira a más. Pero yo creo que nadie se ha ido, que no ha habido críticas duras, sino críticas formales. En general la inversión ha estado fluyendo, no en la forma deseada porque también hay países que compiten en la Argentina. Pero hay muchos proyectos nuevos en San Juan que no pertenecen a Barrick, ni a Yamana, ni a Troy, sino a empresas nuevas que se van incorporando. Y eso es muy bueno.

-Haciendo un repaso por la oposición uno encuentra como precandidatos presidenciales a Ricardo Alfonsín, Alberto Rodríguez Saá y Eduardo Duhalde. ¿Qué impresión generan los tres en el ámbito empresario minero?

-La misma impresión. El otro día viajé en avión, desde Buenos Aires a San Juan, con un referente minero muy fuerte del radicalismo, que fue Secretario de Minería en la época de Raúl Alfonsín. No hay diferencias sobre lo que estamos haciendo hoy con la minería. No tienen diferentes criterios que nosotros los referentes mineros del radicalismo, que en San Juan puede ser Mario Capello y a nivel nacional Eduardo Barrera. Nosotros con ellos tenemos muchas coincidencias.

-¿Cuáles son las urgencias del sector minero a resolver antes del cambio de gobierno el 10 de diciembre?

-No tenemos urgencias. Hay un montón de planteos que está haciendo el gobierno, como la modificación de las regalías, que creemos que rebasan la próxima elección. Son temas profundos, de mayor debate, que no se van a resolver de un día para el otro, antes de octubre.

-¿Qué posición asume el empresariado acerca de esta mayor participación del Estado en la actividad económica privada, casi intentando copiar el modelo de Codelco?

-No, no es el modelo de Codelco el que están por hacer. Codelco es una empresa estatal que produce cobre. La idea que tiene la provincia de San Juan es hacer una empresa para apoyar a los pequeños y medianos productores de minerales no metalíferos.