Mientras en Argentina se extrema la legislación de protección de los glaciares, en Europa al menos dos han sido perforados a propósito y llevan un par de décadas de intensa explotación turística, sin generar polémica alguna. El glaciólogo Juan Pablo Milana, responsable de inventariar los cuerpos congelados en la cordillera sanjuanina, viajó a Francia para fotografiar La Mer de Glace y probar su punto de vista: se puede impactar un glaciar, de manera controlada, sin que el resultado sea su desaparición.

