En la mina Gualcamayo, ubicada en el departamento de Jáchal, las labores durante 2012 se abocan a poner en marcha importantes proyectos. Uno de ellos es la conclusión de la construcción del Valle de Lixiviación Norte, cuya finalización está prevista para fines del primer semestre del año. Otra de las grandes obras en las que actualmente se trabaja es el desarrollo de la mina subterránea, la cual espera estar iniciando su producción en la segunda mitad de 2013.
A su vez, también se están realizando los estudios de factibilidad para el tratamiento de los minerales sulfurados alojados en los depósitos ubicados en los alrededores de la mina Gualcamayo.
En cuanto a las tareas específicas, fuentes de la compañía minera a cargo informaron que el nuevo valle de lixiviación estaba previsto en el plan original de la mina aprobado por la autoridad ambiental. Se trata de una cuenca cerrada con capacidad para 38 millones de toneladas de mineral que está siendo impermeabilizada completamente siguiendo los estándares internacionales más exigentes en la materia.
A su vez, en relación a la mina subterránea, los túneles de exploración están bastante avanzados. Y ya cuentan con más de 1.000 metros de longitud. Estos túneles se utilizarán, luego, como rampas de acceso a la futura mina subterránea. “Para hacer una mina subterránea que mantenga el ritmo de producción hay que hacer muchas tareas de desarrollo. A diferencia de la mina a cielo abierto que requiere pocos meses de pre-producción, en las minas subterráneas hay que desarrollar la columna vertebral dentro del cuerpo mineralizado a partir de la cual se lleva adelante la producción de manera continua y ordenada”, explicó Marcelo Agulles, Superintendente de Comunicaciones de Minas Argentinas, subsidiaria de Yamana Gold.
Fuentes de la compañía a cargo informaron que algunos depósitos, como los existentes en Gualcamayo son oxidados en superficie. Y a medida que se va profundizando aparece mineralización con sulfuros. “Alrededor del depósito Quebrada del Diablo y Quebrada del Diablo Inferior, hemos encontrado cuerpos satelitales. Muchos de ellos con un contenido importante de mineral asociado a sulfuro”, comentó Agulles. Y continuó: “Existe un volumen suficiente como para justificar un estudio de factibilidad para analizar la conveniencia del tratamiento de esos sulfuros”.
Según complementaron fuentes de la empresa minera, el tratamiento metalúrgico es diferente al de los óxidos porque requieren molienda, probablemente flotación y recién a partir de ahí se incorporarán al proceso. Para 2012, las metas de producción de la compañía que opera en Gualcamayo están entre las 155.000-180.000 onzas. A su vez mantiene la curva de crecimiento proyectada en 2013, cuando comenzará la producción subterránea y, desde entonces, buscará alcanzar niveles de producción entre 190-200 mil onzas por año.