Un conjunto de problemas suma la producción hortofrutícola de Mendoza tras los efectos del fenómeno del Niño y la falta de dinero de los consumidores, que junto a la lluvia y el granizo han destruido buena parte de la producción de carozos, tales como duraznos, cerezas y ciruelas.
A esto se suma la problemática por el rechazo de cheques sin fondos. Según Omar Carrasco, presidente de la Unión Frutihortícola Argentina, el pago con estos documentos que no han podido cobrarse alcanza el 60%.
Tampoco hay circulante, por eso ha bajado mucho el consumo. Además, las constantes lluvias han afectado cultivos como la vid y los de carozo, ya que la humedad ha despertado algunas plagas. Las cerezas, por ejemplo, se parten o se rajan y se hinchan por fuera por lo tanto no están en condiciones para ser exportadas.