Luis Loyola, Oficial de Apoyo a las Inversiones de FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), destacó en su trabajo sobre el ‘Potencial de Riego de la Argentina’ que el aumento en la demanda de alimentos, el incremento en los precios de los alimentos y el impacto de estos últimos sobre el cambio climático brindan oportunidades para el incremento de la productividad de la agricultura irrigada. Argentina cuenta con un contexto

favorable en relación a los recursos naturales, para incrementar el riego como herramienta eficiente para la intensificación sostenible de la producción agrícola’, señaló. Como conclusiones del trabajo, Loyola expresó que el potencial de riego de la Argentina, según el informe, es de 6,1 millones de hectáreas. Por su parte, José Luis Álvarez, de la Dirección General de Irrigación de Mendoza, rescató la importancia de la buena administración y uso del recurso hídrico, ya que regar es generar trabajo afirmó y destacó el valor del riego en la región cuyana. Citó algunas de las acciones que están llevando adelante en su organización para cumplir las metas establecidas en su plan estratégico Agua 2020.