Argentina en general y San Juan en particular quedan desendeudadas la primera y con las cuentas en orden la segunda, a las puertas de las nuevas gestiones nacionales y provinciales. La generación de divisas mediante las ventas externas para afrontar el gasto público y el desarrollo definitivo del país y la provincia es entonces el desafío de las políticas públicas por venir.
En la cintura de los nuevos ministros nacionales y provinciales estará el hacer frente a las exigencias de un comercio internacional extremadamente cambiante, con bajos precios de los comodities y crecimiento en la demanda de alimentos de alto valor agregado, una guerra de monedas devaluadas que precios relativos bajos; y una alta belicosidad internacional con rotundos cambios en el contexto geopolítico.
Van algunas sugerencias para promover las exportaciones de alto valor agregado:
a) Eliminar todo tipo de impuestos -retenciones- al comercio exportador argentino.
b) Profundizar medidas efectivas que atiendan problemas de las restricciones al acceso de mercados externos que hoy enfrenta la actividad.
c) Incrementar las alícuotas de los Reintegros a las exportaciones extra Mercosur, de los productos de San Juan, con el objeto de promocionar y aumentar los negocios a mercados internacionales más estables.
d) Potenciar y estabilizar el nivel de reintegros a las exportaciones por un plazo mínimo de 10 años, para asegurar la planificación de las exportaciones y garantizar su continuidad.
e) Retomar las negociaciones bilaterales con EEUU con el fin de lograr la eliminación o la mayor reducción de impuestos como el Duty que ese país impone a las importaciones de jugos o mostos de uva concentrado argentino.
f) Desarrollar un sistema de inteligencia comercial, vinculando las cámaras empresarias directamente con embajadas y agregadurías comerciales argentinas en el exterior.
g) Simplificar, bajar los costos y agilizar las prácticas operativas de la Aduana local.