La historia de Héctor Pirez es particular, es una historia de vida en el amplio sentido de la palabra. Operador de los majestuosos Caterpillar y topador oruga y a ruedas de Cerro Vanguardia, el yacimiento aurífero de Santa Cruz, se recupera de la operación de un tumor cancerígeno de pulmón hacia fines del año pasado. Un año y medio atrás tuvo una operación similar por la que le extirparon uno de sus riñones. Eso no lo detuvo y convencido de que la vida hay que disfrutarla a pleno, hoy siente que su misión es la de transmitir fortaleza a quienes pasan por una situación similar.
Reincorporado al yacimiento a partir de marzo, Héctor realiza hoy tareas de oficina, de hecho al momento de la entrevista telefónica con CUYO MINERO acababa de iniciar su turno. “Trabajo siete por siete, en oficina y con tareas adecuadas, hago mandados o lo que necesiten; extraño la acción de los camiones pero lo importante es que estoy trabajando y peleándola día a día”, contó Pirez. Apodado por sus compañeros como “el Cuchi bueno”, cuenta su experiencia sin pelos en la lengua: “Antes de operarme del riñón había bajado 40 kilos y tuvieron que tenerme a suero durante 15 días antes de intervenirme por lo débil que estaba, luego apareció lo del tumor del pulmón y aquí estoy, contando mi vida, por eso quiero que la gente sepa que debe seguir adelante, hay que pelearla y eso depende de uno”, comentó.
Esa actitud positiva le llevó a ganarse un lugar especial entre los médicos que lo operaron en Buenos Aires, provincia a la que debe viajar cada tres meses para los controles, de hecho la psicóloga que lo trató luego de la última operación, hasta lo invitó a participar de un congreso para que transmitiera su experiencia a personas en recuperación oncológica. En cierto modo lo hace, porque su historia trascendió los límites de Cerro Vanguardia y fue publicada por varios medios gráficos de Santa Cruz.
Oriundo de San Nicolás, provincia de Buenos Aires, el “Cuchi” llegó a Santa Cruz hace varios años, por un primo que trabajaba en una empresa de servicios. Además, tiene una hermana que vive en Río Gallegos. Desde hace ocho trabaja en el yacimiento, primero como operario de una empresa contratista y luego para la empresa operadora. Estos años de experiencia le valieron el reconocimiento entre sus compañeros. Todos destacan en él su espíritu solidario y positivo, siempre dispuesto a brindar palabras de apoyo entre quienes lo necesiten. “El Cuchi siempre te da una palabra de aliento y es una verdadero ejemplo de vida. El ánimo con el que sobrellevó su pesar es verdaderamente admirable”, dijo Marcos Velázquez, uno de sus compañeros en del Grupo “D” de Operaciones Mina. “Siempre está dispuesto a ayudar”, agregó Javier Mansilla”, también del Grupo D.
La entrevista termina, Héctor debe volver a su trabajo, pero no sin antes dejar un mensaje: “La gente tiene que seguir con su vida cotidiana, no desanimarse y no bajar los brazos, porque todos en esta vida tenemos algo para dar”.

