Antioxidantes
Pocos antioxidantes en la dieta pueden incrementar el riesgo de desarrollar cáncer y enfermedades del corazón. Pero las megadosis con niveles más altos de los recomendados (hasta 500 mg de vitamina C, hasta 200 Unidades Internacionales o hasta 10 mg de beta-caroteno), pueden conducir a una mayor oxidación (el efecto contrario al deseado), daño celular y de tejidos y un incremento en el riesgo de enfermedad cardíaca.
Vitamina E
Se encuentra en la soja, el maíz, las aceitunas, el aceite de oliva, las nueces y demás frutas secas, las semillas y el germen de trigo. La cantidad recomendada es de 15 a 20 mg al día. En exceso provoca náuseas, vómitos, diarrea y posibles efectos en el conteo de plaquetas (las que facilitan la coagulación), así como dolores de cabeza, fatiga y visión borrosa.
Vitamina A
También llamada retinol, la vitamina A (que se encuentra en el hígado, los huevos, la margarina y los productos lácteos fortificados), tomada en exceso puede producir efectos tóxicos para el hígado, cambios en la visión, el cabello y la piel.
Vitamina C
Se encuentra en los cítricos, el brócoli, el kiwi, las frutillas, los frutos rojos y los melones. En las dosis correctas (100 a 500 mg), previene el escorbuto, promueve el crecimiento de los huesos y fortalece el sistema inmunológico. En cantidades excesivas (más de 1 gramo), puede producir piedras en los riñones e impedir la inmunidad.
Hierro
Previene las anemias y fortalece el sistema inmunológico que evita las enfermedades. Pero si se consume demasiado de este mineral, puede dañarse el hígado, el páncreas, el corazón y las células sanguíneas y causar daño a los huesos y al sistema inmunológico.
Estrés
En la dosis justa es importante para energizarse y mantenerse motivado para resolver las cosas de la vida. Demasiado estrés puede ayudar a aumentar de peso y desarrollar diabetes y enfermedades cardiovasculares.
Ejercicio
Es un excelente aliado de la salud siempre y cuando se practique con moderación y cuidado. Ayuda a vivir más tiempo, fortalece los músculos y huesos y ayuda a tener un corazón saludable, pero en cantidad excesiva produce daño a los músculos y fracturas de huesos por estrés, alargamiento del corazón y daño a los riñones. Si además es muy exigida también puede provocar lesiones en las articulaciones y causar supresión inmunológica y depresión.
Sueño
La falta de sueño puede hasta duplicar el riesgo de muerte por enfermedad del corazón, pero demasiadas horas en la cama también pueden incrementar la mortalidad a más del doble, aunque no por causas cardiovasculares, sino por depresión, fatiga relacionada al cáncer y otros motivos. El óptimo para la salud es de 7 horas al día.
Grasas
Eliminarlas completamente de la dieta no es bueno. En bajas cantidades, consumidas con los alimentos mantienen el cabello y la piel más saludables, aceleran la curación de las heridas y son nutrientes para el corazón cuando se descansa. En exceso causan sobrepeso y obesidad, elevan el colesterol y provocan enfermedades cardíacas.
Vitamina D
Se obtiene del hígado, los huevos, el aceite de pescado y los lácteos fortificados y hasta con apenas unos minutos de sol al día. La cantidad necesaria ayuda a prevenir la osteoporosis, prevenir fracturas y promover el crecimiento óseo. En exceso, el calcio se deposita en los intestinos y otros órganos.
Agua
Beber más de 5 litros al día puede ser fatal ya que el organismo está diseñado para eliminar toxinas a través del agua; sin embargo consumirla en exceso puede hacer que se pierdan en la orina diversos químicos que ayudan al funcionamiento del cuerpo, como el sodio, calcio, potasio, cloro, magnesio y bicarbonato entre otros.
Fuentes: Shawn M. Talbott, doctor en Nutritional Biochemistry y experto en Ciencia del Ejercicio y Maurice Ramirez, médico de Emergencias de Pascoe Regional Medical Center, Florida
