Aunque el bicarbonato de sodio y el romero son ingredientes habituales en la cocina, combinarlos ofrece beneficios poco conocidos para el cuidado capilar.
Aunque el bicarbonato de sodio y el romero son ingredientes habituales en la cocina, combinarlos ofrece beneficios poco conocidos para el cuidado capilar.
Según la dermatóloga capilar Carolina Ortega, aplicar esta mezcla de manera ocasional puede dejar el cuero cabelludo limpio, reducir la caída y favorecer un cabello más brillante y fuerte.
El uso del romero en el cuidado del cabello no es nuevo. Un estudio publicado en SKINMed Journal en 2015 comparó el aceite de romero con el minoxidil al 2%, un medicamento usado para la caída del cabello. Tras seis meses, ambos tratamientos mostraron resultados similares en cuanto a crecimiento, pero el romero presentó menos efectos secundarios.
Según Ortega, “el romero tiene propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que mejoran la microcirculación en el cuero cabelludo, favoreciendo el crecimiento del cabello”.
El bicarbonato de sodio es un polvo alcalino con gran poder de limpieza. Puede exfoliar suavemente, eliminando residuos de productos, sebo y células muertas.
Sin embargo, su pH alto (aprox. 9) puede alterar el equilibrio natural del cuero cabelludo, cuyo pH ideal está entre 4.5 y 5.5. Un estudio del International Journal of Trichology (2014) advierte que el uso frecuente de productos con pH elevado puede dañar la cutícula del cabello, aumentando fragilidad y frizz. Por eso, se recomienda usarlo solo para limpiezas profundas ocasionales.
Paso a paso:
Ortega enfatiza: “La clave es no abusar. Más no es mejor: lo importante es respetar las necesidades de tu pelo y su pH natural”.