El laurel es considerado una planta de poder en muchas culturas, asociada a la protección y la buena fortuna. Según el Feng Shui, quemar sus hojas ayuda a limpiar energías estancadas y a abrir el camino a nuevas oportunidades financieras.
El laurel es considerado una planta de poder en muchas culturas, asociada a la protección y la buena fortuna. Según el Feng Shui, quemar sus hojas ayuda a limpiar energías estancadas y a abrir el camino a nuevas oportunidades financieras.
Realizar este ritual en agosto tiene un significado especial porque, para esta filosofía, es un mes clave para establecer intenciones relacionadas con el crecimiento y la estabilidad económica. Además, se cree que el humo del laurel actúa como un canal para enviar esos deseos al universo.
Aunque se trata de una práctica simbólica, el Feng Shui sugiere que el verdadero poder del ritual está en la claridad de las intenciones. Por eso, antes de encender las hojas, se recomienda pensar en metas concretas y agradecer por la prosperidad que se desea atraer.