La clásica guirnalda de luces que acompañó durante décadas a los árboles de Navidad empieza a perder protagonismo. En 2025, la tendencia apunta hacia opciones más sostenibles, versátiles y tecnológicas, que no solo reducen el consumo eléctrico, sino que también se adaptan mejor a los nuevos estilos de decoración.
Las velas electrónicas, los proyectores de luces inteligentes y las tiras de neón flexibles se imponen como las grandes protagonistas de la temporada. Estas alternativas aportan calidez, color y dinamismo, sin el riesgo de sobrecalentamiento ni el gasto energético de las luces convencionales.
Las nuevas formas de iluminar en la Navidad del 2025
Entre las opciones más populares para este año se destacan:
Además, los espejos y superficies reflectantes se vuelven aliados claves para multiplicar la luz ambiental y crear un efecto brillante sin necesidad de bombillas adicionales.
Una Navidad más ecológica y tecnológica
El cambio de tendencia también responde a una preocupación creciente por la sustentabilidad. Cada vez más personas optan por decoraciones recargables, solares o de bajo consumo, reduciendo el impacto ambiental sin resignar estilo ni espíritu festivo.