La cáscara de la naranja es lo primero que tiramos cuando comemos la fruta. Sin embargo, pocas personas saben los usos que se le puede dar, sobre todo si se secan al sol.
La cáscara de la naranja es lo primero que tiramos cuando comemos la fruta. Sin embargo, pocas personas saben los usos que se le puede dar, sobre todo si se secan al sol.
Cuando las dejás al sol, las cáscaras pierden la humedad y conservan su aroma cítrico y sus propiedades antioxidantes durante meses. Así, podés guardarlas en frascos herméticos y tenerlas siempre a mano.