Tras los allanamientos. Cristina no volverá a su domicilio en Recoleta hasta asegurarse de que durante los registros judiciales de los últimos días no se ha colocado tecnología de espionaje.

 

 

El botín millonario en dólares que quedó en manos de la Justicia tras los allanamientos a la propiedad de la familia Kirchner en El Calafate incluía los bastones de mando del matrimonio presidencial, pero estos objetos volverán a manos de Cristina Fernández.

Así lo resolvió ayer el juez federal, Claudio Bonadio, después de la fuerte protesta de la expresidenta a través de las redes sociales donde dejó salir todo su enojo por el secuestro de los dos atributos de mando usados por ella y Néstor, entre otros objetos de valor.

"Me acabo de enterar que entre los objetos que mandó a secuestrar Bonadio de mi casa de El Calafate estaban las bandas y bastones presidenciales de Néstor y míos. La violación de los derechos y garantías sin límite. #ArgentinaSinEstadoDeDerecho", subrayó la senadora nacional en su cuenta de Twitter, sobre los procedimientos que ordenó el magistrado por la causa de los cuadernos de las coimas.

Los bastones de Néstor y Cristina son obra del orfebre Pallarols.

Fue ahí donde los policías encontraron, además, varios objetos de valor como cartas escritas por José de San Martín a su amigo Bernardo O" Higgins, un prontuario del expresidente radical Hipólito Yrigoyen y pinturas de artistas como Marta Minujín.

Antes los duros cuestionamientos de Cristina, Banadio ordenó en la tarde de ayer devolver los bastones presidenciales de Néstor y Cristina por tratarse de "objetos personales".

Los bastones quedaron incautados durante el procedimiento del fin de semana y llegaron al juzgado el lunes. Aunque la empleada doméstica de la expresidente había señalado que se habían llevado "chucherías", ayer se conoció que entre sus posesiones estaban estos bastones.

Sin embargo, eso no fue lo único que hallaron durante los allanamientos en la causa por las coimas en la obra pública: en la bóveda que tenía la casa descubrieron documentación con datos sobre Bonadio, la familia del fallecido fiscal Alberto Nisman y contra medios como el diario Clarín, La Nación, y sobre empresas, como Petrobras y Barrick. También había "carpetazos" contra diferentes dirigentes políticos.

Según un listado al que accedió Clarín, el allanamiento a la propiedad de Cristina Kirchner en El Calafate dejó un saldo de 94 cajas con diferentes objetos secuestrados, una camioneta Honda incautada, espacios semivacíos por los bienes que se retiraron de la vivienda y un sector del subsuelo completamente roto.

Las fuerzas federales estiman que los más de cien objetos secuestrados podrían tener un valor de 10 millones de dólares, incluidos los dos bastones presidenciales, collares de la Orden, cuadros, plumas de plata y dagas, entre otros.

Entro lo secuestrado también hay cuadros originales (firmados y con certificado de autenticidad), esculturas, objetos de oro y plata y algunos regalos presidenciales.

El abogado de la expresidenta, que supervisó los allanamientos en el Sur, pidió que en el acta se deje constancia de los espacios que quedaron deteriorados, rotos, por los procedimientos que realizaron Gendarmería Nacional y la Policía Federal en la residencia de El Calafate. Sólo así recibiría la llave.

El juez Bonadio analizará ahora el contenido de las cajas y decidirá si requerirá de la intervención de cuerpos especializados para el trabajo que queda por delante, entre ellos una posible tasación para asignarle un valor oficial a todo lo que se retiró de la casa de CFK.

 

 

El blanqueo no corre riesgo

 

La AFIP salió a ponerle paños fríos a la posibilidad de que el organismo de recaudación fiscal revierta la amnistía otorgada en el blanqueo de capitales a los empresarios arrepentidos si el juez Claudio Bonadio decidiera procesarlos en la causa de las coimas por la obra pública.

Los empresarios que se acogieron al blanqueo de capitales están a salvo y a resguardo y no perderán el beneficio, señalaron fuentes del organismo recaudador, que dirige Leandro Cuccioli. Así, las filtraciones periodísticas que apuntaban a que varios de los empresarios arrepentidos caerían bajo un mazazo de la AFIP, con multas millonarias y sanciones, no encuentran un correlato en la ley 27.260 de Sinceramiento Fiscal.

"Los eventuales autos de procesamiento en la causa de los cuadernos no afectarán los beneficios entre quienes se sumaron al blanqueo porque la ley no es retroactiva", analizaron en la AFIP. "El perdón fiscal solo se cae si se ingresó de manera condicional al blanqueo, es decir, si el empresario tenía una causa preexistente por evasión o por otros delitos económicos y ahora es procesado", explicaron.

Sin embargo, la espada de Damocles podrían ser las tres causas de Odebrecht derivadas del Lava Jato que instruyen los jueces Sebastián Casanello, Marcelo Martínez de Giorgi y Daniel Rafecas, donde varios de los empresarios arrepentidos que se habrían acogido al sinceramiento fiscal están hoy imputados. Las filtraciones mencionan que habrían adherido al blanqueo el titular de Esuco, Carlos Wagner, Angelo Calcaterra, expresidente de Iecsa, y Luis Betnaza, director del Grupo Techint. Aunque sólo Wagner fue procesado en la causa de Aysa. Ni Calcaterra ni Betnaza fueron imputados al momento de acogerse al sinceramiento fiscal.

 


>López sin libertad

El Tribunal Oral Federal 1 rechazó un pedido de excarcelación de José López, el exsecretario de Obras Públicas que está preso desde hace dos años y se convirtió en "arrepentido" en la causa de los cuadernos, que es juzgado por enriquecimiento ilícito.

 


>Baratta prefiere callar

El exsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación Federal Roberto Baratta se negó ayer a declarar en una de las causas del escándalo de las coimas de Odebrecht por el supuesto cobro de sobornos para obras de AySA y presentó un escrito.

 

>La carta de San Martín a O"Higgins 

Entre los múltiples objetos incautados en los allanamientos a la casa de Cristina Kirchner en El Calafate hay uno que centró todas las miradas. Se trata de una carta de puño y letra que el Gral. José de San Martín, una de las figuras clave de la independencia de Argentina, le escribiera a su amigo y par chileno, Bernardo O"Higgins.

La carta se encontraba envuelta en un papel especial de conservación, enmarcada y protegida por un vidrio.

"Esta carta debería estar en el Archivo General de la Nación", afirma Emilio Perina, su director.

¿Por qué la necesidad de poseer y guardar estos documentos históricos? "Por admiración, por fetichismo, pero si lo guarda y oculta una sola persona diría que obedece al onanismo intelectual", expresa Perina, que le resulta complejo calcular el valor de un material como este. "Son documentos que pueden llegar a valores insospechados. Nunca falta ese loco capaz de pagar cientos de miles por ver una carta firmada por San Martín. No me sorprendería que se pague un millón de dólares". ¿Cómo llega un material así a manos de un "particular"? "No me animaría a decir que se lo robaron del Archivo, no, porque aquí se les pone un sello a cada documento que ingresa, por lo que debería tenerlo, aunque yo todavía no vi la carta. Ahora lo lógico sería que el Estado me la entregue en guarda a mí por orden del juez Bonadio", dijo Perina.