Oski Nievas vive en el barrio El Miraflor, en Mendoza, y fue frente a su casa que cayó la avioneta esta mañana. El hombre logró que los ocupantes de la nave salvaran su vida.

 

"Estaba sentado frente a la ventana, trabajando en la computadora y de repente vi que una rueda pegó en el frente de mi casa. Me levanté, salí y vi algo insólito: un avión y mucho humo", comenzó Nievas, quien automáticamente le gritó a su esposa que llame al 911.

 

Nievas relató que al acercarse al avión notó que los pilotos estaban conscientes, que se sacaron por sus propios medios los cinturones y que él los ayudó a salir del Tomahawk siniestrado. "Los ayudé a salir y los metí en mi casa. Inmediatamente, segundos después de que salieran del avión, se prendió fuego", agregó.

 

"Gritaban pidiendo auxilio. Sangraban y podían caminar con dificultad. Cuando los socorrí, los llevá a mi casa y tiré un colchón en el living para que se acuesten", continuó. Además, precisó que al alumno de la escuela de vuelo lo retiraron en ambulancia, mientras que al instructor lo fue a buscar un amigo y se retiró por sus propios medios.

 

"En lo personal, todavía no caigo, no lo puedo creer. A veces pienso que son señales, de que gracias a Dios estaba acá, de que estaban conscientes. Se juntaron muchas cosas para que sólo sean daños materiales. Yo estaba por irme a Potrerillos. No sé qué pasaba si no había nadie en mi casa para ayudarlos", consideró Nievas.

 

Fuente: MDZ