Arrullada por dos de las principales figuras del PRO, la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, la diputada Elisa Carrió encabezó ayer en Santa Fe el congreso federal de la Coalición Cívica-ARI (CC-ARI) para festejar 15 años de esta agrupación política. Y fiel a su estilo franco y directo, que muchas veces incomoda a sus principales socios de Cambiemos, avisó: “Hay dos cuestiones innegociables: Lorenzetti y Angelici‘, sentenció Lilita en un breve contacto con la prensa tras un encendido discurso.
‘Son innegociables para él o son innegociables para mí‘, dijo. ‘La República exige una diferencia entre el fútbol y la política, el fútbol tiene contacto con barrasbravas y muchos barras son sicarios‘, sostuvo. Carrió viajó en auto desde San Nicolás y, al arribar a la Estancia Los Cerrillos, afirmó que el partido que fundó hace 15 años ‘entregó todo para que en la Argentina pueda nacer la República y hoy veo la República en el país‘, aunque resaltó que ‘todavía falta mucho‘. ‘Lilita‘ Carrió expresó que ‘yo entregué todo también, hasta mi físico y mi salud‘.
“Cambiemos no fue un error, fue un acierto‘, lanzó la líder de la CC-ARI desde el escenario. ‘Con Mauricio (por Macri) teníamos algunas diferencias que las salvamos mediante un diálogo sincero y honesto‘, sostuvo. En ese sentido, dijo que ‘no se trata de reparar el pavimento tapando baches‘, sino que ‘se trata de repavimentar la Argentina desde la transparencia‘. ‘Nuestro rol, el de la CC-ARI, es el de decir que el camino del atajo nos lleva a la Argentina vieja, nuestro rol es ir al camino de la República‘, sentenció.
Sobre su futuro político: ‘Ojalá no tenga que llegar al Senado, imaginate si me tocaba Boudou como presidente’,
dijo dando a entender que se siente más cómoda en Diputados. Aunque enseguida deslizó que podría ser candidata a la Cámara Alta por la Ciudad.
