La diputada nacional, Elisa Carrió se mostró ayer "muy decepcionada" con el juez de la Corte Suprema de Justicia, Horacio Rosatti, quien en los últimos fallos de tribunal se puso del lado de la mayoría peronista que encabeza Hernán Lorenzetti.

Carrió es enemiga pública de Lorenzetti, hasta hace poco el expresidente del Máximo Tribunal de Justicia de la Nación.

El malestar de Carrió cobra hoy trascendencia porque fue ella quien impulsó el nombramiento de Rosatti por lo que ahora mandó un emisario para que hable con el juez y le muestre su descontento por el conflicto con el actual jefe de la Corte, Carlos Rosenkrantz.

La diputada de Cambiemos dice que está "decepcionada" con el jurista del PJ Horacio Rosatti porque desde que llegó a la Corte cambió sus posiciones históricas y formó una alianza repentina con Lorenzetti para, da a entender ella, complotar contra el nuevo presidente del tribunal, Carlos Rosenkrantz.

Carrió le transmitió por medio de un tercero su fastidio a Rosatti, de quien se consideraba una amiga. Declaraba públicamente que lo respetaba como jurista especializado en cuestiones constitucionales. Carrió le aseguró a este diario que jamás se reunió con Rosatti desde que éste es juez de la Corte Suprema. Pero reveló que uno de los diputados de su bloque en los que más confía de su bloque, Juan López, se encontró con Rosatti y le hizo llegar lo que piensa ahora su Jefa.

Más allá del disgusto por el accionar de Rosatti, Carrió se permitió una cuota de humor por su cumpleaños 62: "Soy una vieja espléndida", señaló en Twitter.