Tensa espera. El próximo lunes 13 Cristina estará de nuevo ante el juez Bonadio para su declaración indagatoria. Podría ser procesada.

 

 

Tres días antes que Cristina Kirchner concurra este lunes 13 a los tribunales a prestar declaración indagatoria se supo que Oscar Centeno complicó aún más a la expresidenta en los retornos de la obra pública.

El chofer de Roberto Baratta que destapó con sus cuadernos el escándalo de los bolsos con coimas, involucró de lleno a Cristina en el mecanismo de recaudación de pagos ilegales.

Ante la Justicia, el valijero aseguró que cuando llevaban los bolsos Cristina estaba en el lugar. Según fuentes judiciales, Centeno dejó asentado en el expediente que luego de que Baratta le entregara a Kirchner y su secretario privado Daniel Muñoz bolsos con dinero en la Quinta de Olivos, la expresidenta se sumaba a esas reuniones "vestida de jogging". "Se la veía a ella (por Cristina) en jogging que cruzaba desde la casa donde vivía hacia el chalet donde habían dejado el dinero", afirmó. Además, Centeno aseguró que tras la muerte de Kirchner las entregas de dinero se espaciaron: pasaron de hacerse tres veces a la semana a una sola vez. "Cuando Néstor Kirchner estaba vivo íbamos muy seguido. Algunas veces por trabajo, pero otras para entregar bolsos con plata hasta tres veces por semana. Cuando se muere Kirchner las recaudaciones se empiezan a hacer una vez por semana", explicó el chofer.

Según reconstruyó Clarín, Centeno dijo que hubo más cambios en el esquema de recaudación tras la muerte de Kirchner. Los fondos ilegales dejaron de ser transportados al departamento de CFK en Uruguay y Juncal donde los recibía Muñoz. Baratta empezó a hacerse cargo de todo y se los llevaba a su departamento en Belgrano. Al día siguiente los llevaba junto a Centeno en bolsos a la Quinta de Olivos, donde vivía la expresidenta.

No es la única revelación del chofer que pone en el centro de la maniobra a CFK. Según declaró, antes de ir a Olivos le pedían por teléfono indicaciones al secretario privado de Cristina. "Él nos daba la autorización y nos íbamos del ministerio a Olivos. Algunas veces pasábamos antes a retirar dinero. Cuando llegaban le avisaban al de la puerta y nos autorizaban el ingreso". Y luego admite: "Yo la vi a Cristina (en Olivos) muchas veces".

¿Pero quién recibía esa plata? Centeno no lo explica, pero lo cierto es que tras la muerte de su padre, Máximo se mudó a la Quinta de Olivos y ofició de sostén político y emocional de su madre. Incluso, según los exfuncionarios K que conocían la intimidad de la familia, el hijo era el encargado de llevar adelante las tareas que realizaba su padre. ¿Eso incluía el cobro de pagos ilegales? La Justicia no descarta trabajar en esa hipótesis.

Centeno se había referido a la recaudación para la campaña cuando retomó la escritura de sus cuadernos en 2013. "No quise anotar más por temor a que me descubran. Pero decidí hacerlo porque en una reunión que tuvo De Vido, Baratta y la señora presidenta en la cual los instruyó para que sigan recaudando de las empresas para las próximas campañas".

Además, revela que la relación entre Cristina y Baratta empezó a dificultarse y que tras varias entregas en Olivos tuvieron una pelea. Ella incluso llegó a insultarlo.



 

Hoy, plenario K

 

Máximo Kirchner cerrará este sábado un plenario de la militancia en Ensenada del que participarán los intendentes del peronismo bonaerense, que en un principio se negaban a ir por tratarse de una iniciativa ideada por el "núcleo duro" pero al final terminaron confirmando asistencia. El acto será, en los hechos, un primer paso para instalar su candidatura a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

Tanto Máximo como Cristina se pusieron al frente de la convocatoria y encabezaron varias reuniones con intendentes en el Instituto Patria. Allí, ambos le pidieron a los intendentes que participen del acto en Ensenada como una muestra de apoyo en medio del escándalo de los "cuadernos de la corrupción" que genera preocupación en el círculo íntimo de la expresidenta. Así, el acto para instalar la candidatura de CFK se degradó a un pedido de aguante.