Con cacerolas, carteles y banderas celestes y blancas, cientos de personas se congregaron frente a la quinta presidencial de Olivos. Los primeros llegaron minutos antes de las 16, la hora de la convocatoria.Todos con barbijos y sin identificaciones partidarias, reclaman "libertad" y cuestionan la cuarentena dispuesta por el gobierno el 20 de marzo.

A los manifestantes que están en la calle se suman, desde más lejos, los que tocan la bocina de sus autos. "Van 150 días, dejen trabajar a la gente"; "Por la patria libre"; "Libertad para trabajar", son algunos de los carteles de los que participan del banderazo frente a la residencia del presidente Alberto Fernández.

La manifestación no distingue de edades. Hay chicos y jubilados. Se advierten muchas familias. "Estoy en desacuerdo con la cuarentena porque se podría haber hecho de otra manera. Todo esto no es justo, tendría que haber sido más inteligente. La gente tiene que vivir y no lo puede hacer encerrada. Es muy triste lo que está pasando", dice Mabel Cañoni, docente jubilada.

"El pueblo unido jamás será vencido", cantan sobre la Avenida Maipú, a lo largo de tres cuadras, jóvenes y adultos en contra del Gobierno y el aislamiento social.

"Estoy aquí porque si voy a morir, quiero hacerlo en libertad y dignamente. No voté a este gobierno, vine sola y estoy podrida. Estoy en silla de ruedas y enferma, pero no le tengo miedo al virus, quiero ser libre", dice María Alicia Canel, que sobre ella lleva la bandera de Argentina.

"Estamos defendiendo la república, vengo por nuestros derechos y la libertad que merezco. Me cuido del virus porque soy una persona grande pero no tengo miedo", dijo Horacio, también jubilado, que decidió asistir a la protesta con su familia. "Vengo con mi hija menor porque tiene que aprender a defender sus derechos", afirmó.

 

Fuente: La Nación