El hecho sucedió en Guaymallén, Mendoza. Thiago, con sólo 4 años de edad, pidió ayuda a su familia para hacer el identikit de una gatita perdida, la compañía de una tía abuela ciega.

 

Con la inocencia a flor de piel y la ilusión intacta, el pequeño agarró fibras de colores y se dispuso a plasmar en el papel el rostro de Mirrina, y así ayudar a terminar con la tristeza de Ñata, de 81 años, tía de su papá Pablo.

 

 

“La semana pasada vino mi marido y me contó que la tía estaba triste porque se le había perdido la gata”, comentó Heca, la mamá del pequeño.

 

A los pocos días fueron a visitarla, pero Thiago no se acordaba que el animal se había perdido: “Me olvidé que no estaba en la casa. La busque en la pieza donde estaba siempre durmiendo”, explicó el pequeño.

 

Movilizado por la experiencia, pidió ayuda a sus padres para poder realizar carteles y que el mensaje fuera claro. Así, Heca agregó a los dibujos la leyenda “ Gatita: por favor, se busca. Avisar a Thiago Vai”.

 

La dueña de la gata, Ñata, explicó que el animal tiene “unos 14 o 15 años”. Al parecer, salió con ella cuando fue a regar las plantas, pero la mujer no se dio cuenta hasta más tarde.

 

“La llamé y la hice buscar por mis sobrinos, pero no ha aparecido”, explicó la mujer. Otro detalle a tener en cuenta es que, como es no vidente, tampoco tiene registros fotográficos del animal. Por eso, Thiago colaboró también en ese punto: “es medio marroncita, marrón clarito”.

 

Fuente: Los Andes