Fotos de tanques, misiles e incluso banderas con consignas contra Israel fueron encontradas en el teléfono celular del piloto iraní Gholamreza Ghasemi, imputado en la causa en la que se investiga si tiene vínculos con empresas u organizaciones a las que EEUU cataloga como terroristas, informaron fuentes con acceso a la pesquisa.

El hallazgo se produjo días atrás, pero se filtró en las últimas horas e incluye fotos del piloto cuando era joven, caracterizado como miembro de la Guardia Revolucionaria Al Quds iraní, según pudo reconstruir la agencia oficial de noticias Télam.

La pericia al celular del piloto, que sigue retenido en el país, arrojó información que puede ser clave para la investigación.

La orden de peritar los celulares de los tripulantes de la aeronave la dio el juez de la causa, Federico Villena, y el trabajo técnico lo hizo la Policía de la Ciudad a la hora de extraer la información de los dispositivos electrónicos, después el análisis de la misma estuvo a cargo de la Policía Federal.

Fuentes del caso dieron con fotografías de un joven Ghasemi como combatiente de Al Quds iraní. Fue esta la primera pista que buscó desentrañar la Justicia cuando se impulsó la investigación.

Autoridades estadounidenses del FBI informaron sobre ese vínculo retratado en antiguas imágenes, es decir que "Ghasemi es CEO de Qeshm Fars Air y, también, piloto", como detalló en su último dictamen la fiscal federal Cecilia Incardona.

La firma Qeshm Fars Air "fue identificada por EEUU en 2019 debido a su participación directa en la actividad terrorista, ya que proporciona asistencia a la Quds Force y a la aerolínea iraní Mahan Air, las cuales han sido designadas como entidades terroristas".

La empresa de aviación Mahan Air fue sancionada en 2011 por EEUU por proporcionar apoyo financiero, material o tecnológico para la Guardia Revolucionaria Iraní y las Fuerzas Quds, y por transportar armas y personal para la organización terrorista libanesa Hezbolá.

Por esas relaciones comerciales, la fiscal firmó este martes un nuevo dictamen para pedir al juez que se profundice la investigación sobre el piloto y su posible vinculación con "el terrorismo internacional".

Al fundamentar su decisión, que deja bajo investigación al resto de la tripulación también, la fiscal dijo que se encontró con circunstancias irregulares, que la llevan a indagar "si el verdadero objetivo del arribo de la aeronave a nuestro país fue para transportar autopartes, o bien si estuvo fundado en razones diferentes a las alegadas". Se pidió investigar si el proceder del piloto y la tripulación "constituye un acto de preparación para proveer bienes o dinero (para) terrorismo". La tripulación arribó el 6 de junio de 2022 a Argentina a bordo de la aeronave Boeing 747-300M Dreamliner, perteneciente a la compañía aérea venezolana Emtrasur. En un comunicado, la embajada israelí en Paraguay aseguró ayer que los tripulantes del avión trafican armas para Hezbolá.