El gobierno de Javier Milei sufrió ayer su primer tropiezo serio ante la Justicia, que anuló por "inconstitucional" todo el capítulo de la reforma laboral lanzada en diciembre mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) y que detonó la presentación en contra de la CGT que disparó este freno letal. Hasta ahora, los múltiples fallos en contra de la reforma laboral sólo habían sido cautelares que suspendían la implementación hasta tanto se resolviera la cuestión de fondo, justamente su constitucionalidad. Ahora la reforma quedó anulada y al Gobierno sólo le queda el recurso de la Corte Suprema de Justicia para intentar revertir esta medida de la Cámara Nacional del Trabajo, aunque a efectos prácticos la reforma laboral no tiene vigencia.

