La tragedia vial más grande en la historia de Mendoza, el tristemente célebre accidente de Turbus en alta montaña que dejó 19 muertos hace casi un año, comenzará a transitar una instancia determinante a partir de este miércoles. La Justicia comenzará a juzgar al chofer Francisco Sanhueza en un juicio oral y público que se extenderá durante varios días.

En el accidente murieron tres sanjuaninos Eliana Oro, María Fernanda Sánchez y Roberto Olivera. 

A primera hora de la mañana, aproximadamente a las 8.30, el conductor de nacionalidad chilena se sentará en el banquillo de acusados de la Octava Cámara del Crimen. Según está previsto en el calendario judicial, el proceso se extenderá hasta el martes de la próxima semana, donde se sabrá el veredicto final si es que no hay retrasos o avances.

Sanhueza será trasladado desde la penitenciaría provincial hasta los tribunales locales, ya que se encuentra en prisión desde el momento del accidente. La calificación en su contra es la de homicidio simple con dolo eventual, lo que seguramente será el eje de la discusión entre las partes.

El fiscal de Homicidios Gustavo Pirrello -lideró al investigación y estará en el juicio junto a su colega Paula Quiroga- entiende que Sanhueza se representó que su accionar podía derivar en consecuencias fatales. En mayor detalle, el chofer circulaba a exceso de velocidad e hizo caso omiso a las múltiples advertencias que le realizaron sus pasajeros.

Si bien se esperan testimonios de peritos y víctimas del accidente, está más que clara la autoría de Sanhueza en el hecho. Incluso él mismo lo ha admitido en su declaración en el expediente, aunque negó haber excedido el límite de velocidad y aseguró que se encandiló con las luces de otro vehículo.

Si sus abogados defensores logran probar que esto es verdad -algo difícil debido a los peritajes mecánicos que se realizaron- cabría la calificación de homicidio culposo, que reduce la pena a entre 2 y 5 años de prisión. En ese caso, Sanhueza recuperaría su libertad.

En el otro extremo está la tesis del fiscal Pirrello y los abogados querellantes. El homicidio con dolo eventual, que prevé de 8 a 25 años, es una figura difícil de probar en los accidentes viales. Hasta ahora, en Mendoza no hay ningún fallo firme que haya logrado dejar tras las rejas a un conductor, aunque en la mayoría de los casos el debate se ha centrado en el estado de alcoholización de los imputados.

Incluso hay magistrados locales que han entendido que, por el contrario, cuando una persona conduce alcoholizada no comprende las peligrosas consecuencias que puede tener su accionar.

En el caso de Sanhueza, ya es toda una novedad que el acusado llegue con prisión preventiva hasta esta instancia. Tal vez el próximo martes se defina la situación del autor de la tragedia vial con más muertos en la historia de la vecina provincia.

Madrugada fatal

Las primeras horas del 18 de febrero pasado quedarán signadas como el tiempo en que ocurrió el accidente vial con más víctimas fatales en la provincia. Sanhueza manejaba un micro de la empresa chilena Turbus camino a la Terminal del Sol. A la altura de Horcones, el hombre perdió el dominio y terminó volcando. El hecho se cobró la vida de 19 personas y para las autoridades se motivó por el exceso de velocidad del conductor.