El debate por el aborto sigue abriendo grietas en la sociedad argentina. La provincia de La Rioja atraviesa una enorme polémica luego de que se conociera que el intendente de la capital provincial diera asueto por decreto a los empleados municipales que quieran asistir a la marcha antiaborto.

 

Además, el decreto 2379 del intendente peronista Alberto Paredes Urquiza establece que los pasajeros que suban con pañuelo celeste a los colectivos de la empresa MINIBUS no paguen boleto.

 

 

No es el primer caso de un funcionario público que confunde sus creencias con políticas de Estado, hace unos días el intendente de Concordia aseguró que iba a declarar a la ciudad como "provida".