El exvicepresidente Amado Boudou quedó detenido esta tarde luego de que el Tribunal Oral Federal 4 lo condenara a 5 años y 10 meses de prisión por el caso Ciccone. El desenlace, lógico para un ex funcionario que cometió varios delitos al intentar quedarse con la fábrica de billetes para hacer negocios con el Estado del que formaba parte, anticipa una nueva batalla legal.

Con la publicación de los fundamentos por los cuales los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñíguez ordenaron la detención inmediata de Boudou, la suerte procesal del compañero de fórmula de Cristina Kirchner en 2011 quedará en manos del fiscal general Javier de Luca y de los integrantes de la Sala IV de la Cámara de Casación.

A De Luca lo suelen señalar sus compañeros del fuero como uno de los máximos referentes del kirchnerismo en el Poder Judicial. Integrante de la agrupación Justicia Legítima, fundada por la ex procuradora Alejandra Gils Carbó, cuenta en su haber con varios dictámenes que tienen un denominador común: siempre fueron polémicos y acordes a los intereses del gobierno anterior.

De hecho, De Luca ya intervino en el caso Ciccone a favor de Boudou. Fue en el inicio del expediente cuando consideró que el entonces poderoso vicepresidente de la Nación no había cometido ningún delito. Casación no aceptó su criterio y en función de eso siguió el trámite de la causa hasta el veredicto que se conoció este mediodía.

De Luca también dictaminó dos veces a favor de Cristina Kirchner en una causa sensible. Pidió desestimar la denuncia del fiscal Alberto Nisman por el encubrimiento del atentado a la AMIA. El tiempo demostró que estaba equivocado. Hoy la ex presidente cuenta con un pedido de desafuero del juez federal Claudio Bonadio para ser detenida por esa investigación.

En abril de 2017, el fiscal de Justicia Legítima intentó salvar a Milagro Sala. Pidió revocar un fallo que condenaba a la jefa de la Tupac Amaru por un violento escrache al gobernador de Jujuy, Gerardo Morales. Quería que la absolvieran, pero el tribunal descartó su dictamen.

Ahora sospechan en los tribunales de Comodoro Py que De Luca intentará lo mismo con Boudou. Le solicitará a la Cámara de Casación la liberación del ex funcionario fanático de las motos y de las guitarras de rock. Los conocedores de los vericuetos de la legislación penal adelantan los hilos de su estrategia: creen que se basará en la doctrina Olariaga de la Corte Suprema de Justicia para fundamentar que la detención de Boudou es arbitraria.