Argentina logró que casi todos sus adolescentes estén escolarizados, pero sigue con una gran deuda en aprendizajes. Según un nuevo informe de Argentinos por la Educación, apenas 19 de cada 100 estudiantes llegan a los 15 años cursando el año que les corresponde y con los conocimientos mínimos en Lectura y Matemática. Con ese resultado, el país queda séptimo entre nueve naciones latinoamericanas.
El estudio, titulado Índice de Resultados Escolares en América Latina: ¿Calidad vs. Inclusión?, fue elaborado por Martín Nistal y Lucía Vallejo, y compara nueve países a partir de las pruebas PISA 2025 y de encuestas de hogares.
En 2009, el indicador argentino era de 26 de cada 100, lo que ubicaba al país tercero en la región, detrás de Chile y Uruguay. Desde entonces bajó a 23% en 2012 y 2018, a 22% en 2022 y a 19% en 2025. Según el informe, Argentina es el único de los nueve países con una caída en todas las mediciones de la serie.
Qué mide el índice
El Índice de Resultados Escolares (IRE) combina tres aspectos: la asistencia a la escuela, el avance en el año correspondiente a la edad y el logro de aprendizajes básicos. Para considerar que un chico llega “en tiempo y forma”, debe estar escolarizado a los 15 años, no tener sobreedad y alcanzar al menos el nivel 2 de PISA, que la OCDE define como el nivel básico, tanto en Lectura como en Matemática.
El contraste es llamativo: el 97% de los adolescentes de 15 y 16 años va a la escuela, la segunda tasa más alta de la región, apenas detrás de Chile (99%). Entre 2009 y 2025, la escolarización pasó del 90% al 97%. Sin embargo, cuando se suman las trayectorias escolares y lo que efectivamente aprenden, el país cae en el ranking.
Así quedó la región
- Uruguay: 35 de cada 100
- Chile: 34
- Brasil: 25
- Perú: 23
- México y Colombia: 20 cada uno
- Argentina: 19
- Ecuador: 14
- Paraguay: 7
El informe subraya que los resultados no dependen solo de la riqueza: Argentina tiene el tercer PBI per cápita más alto del grupo, pero rinde menos que Brasil y Perú, con menores ingresos y mayor pobreza.
En el país, el 21% de los estudiantes de 15 años cursa un año inferior al esperado, mientras que el 79% está en el año que le corresponde. La cifra es menor que las de Colombia (37%), Paraguay (25%) y Perú (23%), pero mayor que las de México (10%), Brasil (15%), Chile y Ecuador (16% cada uno).
Las miradas de los especialistas
Alejandro Morduchowicz, especialista en políticas educativas, sostuvo que las autoridades suelen destacar el crecimiento de la cobertura sin mencionar los magros resultados, y que este índice ofrece una imagen más completa: hoy hay más alumnos y menos sobreedad, pero son menos los que llegan a tiempo y con los saberes esperados. Agregó que, como países más pobres rinden mejor, los factores externos no alcanzan para explicar la situación y la responsabilidad recae en la política educativa.
Guilherme Lichand, de la Universidad de Stanford, señaló que en Brasil bajó la sobreedad y, al mismo tiempo, subió la proporción de estudiantes que alcanzan el nivel 2 en ambas materias, mientras que en Argentina ese porcentaje siguió cayendo. Nicolás Buchbinder, de la Universidad de Colorado Boulder, planteó que el país puede aprender de políticas de la región que lograron un mejor equilibrio entre inclusión y aprendizaje.
Por su parte, Agustín Porres, de Fundación Varkey, destacó que la confianza entre gobiernos, directivos, docentes y familias es el punto de partida, y recomendó acompañar de cerca a las escuelas y sostener pocas prioridades claras.