El capitán de la Selección Argentina rompió marcas históricas y se consolidó en la cima estadística del fútbol internacional, derribando récords que parecían inalcanzables.
Con su titularidad y liderazgo, Lionel Messi no solo estiró sus propios números, sino que destronó a leyendas de la talla de Miroslav Klose y Lothar Matthäus.
El capitán de la Selección Argentina rompió marcas históricas y se consolidó en la cima estadística del fútbol internacional, derribando récords que parecían inalcanzables.
El desglose de las estadísticas oficiales sitúa al "Diez" en una posición de privilegio absoluto en la historia de las Copas del Mundo:
El club de las seis ediciones: Logró convertirse en el futbolista con presencia efectiva en seis Mundiales. Es el único en la historia con asistencia perfecta sumando minutos en el campo de juego en cada una de ellas.
Máximo goleador de la historia: Con sus anotaciones en la fase de grupos frente a Argelia y Austria, el capitán argentino alcanzó los 18 goles en la competición, superando la línea de Miroslav Klose (16) para quedar como el máximo artillero en solitario de los Mundiales.
Racha de partidos consecutivos: Logró encadenar seis partidos seguidos marcando goles en citas mundialistas, igualando el mítico registro histórico de Just Fontaine (1958) y Jairzinho (1970).
Líder en capitanías y minutos: Estrecho aún más su ventaja como el jugador con más partidos disputados como capitán de un seleccionado y continuó ampliando la marca del futbolista con mayor cantidad de minutos netos jugados en el torneo.
Además de los logros obtenidos, el futbolista dejó registros listos para el futuro de las estadísticas deportivas:
La carrera de las asistencias: El capitán registra 8 pases de gol en su historial mundialista. Quedó a solo dos asistencias clave de igualar la línea de Pelé (10), el máximo asistidor del certamen.
Vigencia en el tiempo: Su gol ante Austria estiró la distancia entre su primer tanto mundialista (Alemania 2006) y el último a 20 años y seis días, una de las mayores muestras de vigencia en el deporte de alto rendimiento.
Con este panorama, la huella de Lionel Messi quedó sellada de forma definitiva en el torneo de fútbol más prestigioso del planeta, dejando récords numéricos que demandarán generaciones enteras para poder ser igualados.