La gran pasión argentina por el alfajor tiene su máxima celebración federal e internacional. Con la llegada de un nuevo fin de semana largo, se puso en marcha la quinta edición del Campeonato Mundial del Alfajor 2026, un evento que reúne tanto a marcas industriales consolidadas como a pequeños emprendimientos artesanales de distintas regiones del país y del exterior.
El encuentro busca premiar la excelencia, la innovación y el esfuerzo de los productores que reinterpretan constantemente la clásica golosina.
Claves del certamen: cata a ciegas y 19 categorías
El corazón del mundial es su exigente competencia técnica, en la cual un panel de expertos —integrado por chefs, pasteleros, ingenieros en alimentos y catadores profesionales— evalúa las muestras bajo la modalidad de análisis sensorial y cata a ciegas.
Los productos compiten en 19 categorías diferentes para definir las medallas de oro, plata y bronce, abarcando desde los tradicionales dulce de leche y membrillo hasta innovaciones con texturas exóticas, tapas de cacao especiales, frutas, coberturas de chocolates selectos y opciones aptas para celíacos (gluten free). Tras esa instancia, se elige al flamante sucesor del trono que consagrará al Mejor Alfajor del Mundo 2026.
Coordenadas, entradas y experiencias para el público
Además de la competencia central, el evento está pensado como un paseo de atracción turística y gastronómica para toda la familia.
Cuándo: Del 15 al 17 de agosto de 2026, en el horario de 12:00 a 20:00.
Dónde: BA Ferial, Ciudad de Buenos Aires.
Entradas: Disponibles de forma online en preventa a un valor de $7.000 o en las boleterías del predio por $10.000. Los menores de 13 años, jubilados, pensionados y personas con discapacidad ingresan de forma gratuita.
El predio cuenta con más de 100 stands de venta directa, degustaciones, masterclasses a cargo de referentes de la pastelería, espacios infantiles, salas de prensa y un sector exclusivo enfocado en proveedores de la industria con demostraciones en vivo sobre maquinaria, uso de chocolates y dulce de leche. Una cita imperdible para rendirle culto al ícono indiscutido de los kioscos argentinos.