Una tragedia sacudió este miércoles al Jockey Club de San Isidro, donde un rayo cayó durante una práctica de polo y provocó la muerte inmediata de cuatro yeguas. El episodio ocurrió pasadas las 11 en la cancha número 6 del predio, mientras una tormenta eléctrica afectaba a la zona norte del conurbano bonaerense.
En el lugar había alrededor de 20 caballos bajo la supervisión de un cuidador. Según los primeros reportes, la descarga alcanzó a seis animales: cuatro murieron en el lugar y otros dos se desplomaron momentáneamente, aunque consiguieron incorporarse después del impacto.
Las primeras reconstrucciones indicaron que los animales se encontraban atados cuando la electricidad impactó sobre un cable de acero, lo que habría facilitado la propagación de la descarga. Algunas de las yeguas tenían además vendas de protección en las patas que aparecieron dañadas después del episodio.
Los cuatro equinos murieron en el acto tras ser alcanzados por la descarga eléctrica en la cancha 6 del Jockey Club de San Isidro.
Un cuidador también fue alcanzado por la descarga
El trabajador que estaba a cargo de los animales también resultó afectado. De acuerdo con los reportes difundidos tras el hecho, la potencia del impacto lo desplazó aproximadamente tres metros y cayó de espaldas, por lo que recibió asistencia médica. Hasta el momento no se informaron lesiones de gravedad.
El episodio provocó conmoción entre quienes se encontraban en las instalaciones y dentro del ambiente del polo, donde allegados señalaron que no recuerdan un hecho similar en el lugar. Todavía no se difundió un informe técnico oficial que determine con precisión cómo se propagó la descarga ni si las actividades en el sector fueron suspendidas luego de lo ocurrido.
La caída del rayo se produjo en medio de las tormentas que afectaron durante la mañana distintos sectores de Buenos Aires. Los primeros informes confirmaron que cuatro yeguas murieron, otras dos lograron recuperarse y el cuidador debió recibir atención tras ser alcanzado por los efectos de la descarga.
El desconsuelo de tres personas que presenciaron la tragedia tras la caída del rayo en el Jockey Club de San Isidro.