La problemática de la violencia de género en el país atraviesa un momento crítico. Según las últimas estadísticas difundidas por el observatorio especializado, se registraron 176 femicidios en lo que va de 2026, una cifra que confirma una tendencia preocupante: a esta altura del año, los casos ya superan el total de víctimas reportadas durante el mismo período del año anterior.
El informe detalla que detrás de cada número hay una trama familiar y social compleja, donde en la gran mayoría de los hechos el agresor pertenece al círculo íntimo de la víctima —parejas o exparejas—, evidenciando que los hogares continúan siendo el espacio de mayor vulnerabilidad.
Alarmas encendidas y pedidos de asistencia
De acuerdo al informe del Observatorio Mujeres de la Matria Latinoamericana (MuMaLá), al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, únicamente el 11% de las víctimas se presentaron ante la Justicia para denunciar los hechos, mientras que el 75% de ellas tenía una orden de restricción contra el agresor y el 12% botón antipánico.
Desde el 1° de enero hasta el 31 de agosto hubo 127 femicidios directos, 15 vinculados de varones/niños, ocho trans/travesticidios, 17 feminicidios en contexto de narcotráfico y crimen organizado y nueve suicidios feminicidas.
Además, 132 niños y adolescentes se quedaron sin madres, al tiempo que Santiago del Estero (1,7), Santa Fe (1,6) y Catamarca (1,4) son las provincias con tasas más altas de feminicidios en el país.
Las armas de fuego fueron las más utilizadas para matar (32%), seguidas por las armas blancas (24%) y otras modalidades como asfixia (13 %) y golpes (11 %).
La edad promedio de las víctimas es de 39 años; 16 eran niñas y adolescentes y 17 eran adultas mayores, a la vez que el femicida tiene 41 años.
Frente a este escenario de creciente violencia extrema, las organizaciones sociales, feministas y organismos de protección estatal reclaman un fortalecimiento urgente de las políticas de prevención, la asistencia integral a los hijos huérfanos por femicidios y una mayor eficacia en las respuestas judiciales ante las denuncias previas por hostigamiento y amenazas.
Las líneas de atención y contención gratuita, como la Línea 144, recuerdan que se encuentran operativas las 24 horas del día para brindar asesoramiento y activar protocolos de emergencia ante situaciones de violencia por motivos de género en todo el territorio nacional.