El siniestro comenzó en las últimas horas en el sector de las sierras de Guanchín, cerca del paraje La Yareta, y escaló rápidamente debido a la densa vegetación y la sequedad de la zona. A pesar del esfuerzo de los brigadistas, las llamas continúan activas y avanzan en terrenos de difícil acceso.
“El panorama no es favorable para nosotros. Tenemos ráfagas de viento de hasta 80 kilómetros por hora y el comportamiento del fuego cambia permanentemente”, advirtió Vicente Porto, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Chilecito.
Operativo "cuerpo a cuerpo" y alerta por vientos
Debido a las pendientes pronunciadas de la zona cordillerana, el trabajo de los brigadistas y lugareños se realiza de forma pedestre:
Combate manual: Los rescatistas suben a pie cargando herramientas manuales y mochilas de agua con capacidad limitada por el peso.
Factores climáticos: Rige una alerta meteorológica por vientos intensos del sector oeste, con ráfagas que alcanzan o superan los 80 km/h, lo que imposibilita de momento el uso continuo de medios aéreos.
Impacto urbano: Una densa columna de humo y la caída de cenizas llegaron a descender hasta las zonas pobladas de Chilecito, por lo que las autoridades locales recomendaron a los vecinos evitar la exposición al aire libre y utilizar barbijo.
Investigaciones sobre el origen del fuego
Aunque las pericias continúan abiertas por parte de la Policía local, los primeros testimonios de rescatistas y autoridades apuntan a una posible negligencia humana. Desde el cuerpo de bomberos señalaron que el foco pudo haberse originado por una fogata mal apagada en zonas de concurrencia turística, lo que reabre el debate sobre la extrema vulnerabilidad de los recursos naturales ante el riesgo de incendios en la región.