Señor director:


Leyendo las noticias en DIARIO DE CUYO, me entero de las pocas probabilidades de que se haga la próxima edición de la "Fiesta Nacional de Sol" en el departamento Chimbas. Más allá de esta circunstancia, se me vinieron recuerdos a mi mente sobre las primeras ediciones de esta fiesta tan tradicional de los sanjuaninos.


Sé que muchas cosas cambiaron. Es decir, la forma de hacerla en la actualidad es moderna, tecnológica y claro, los tiempos cambian. De todos modos, sería muy lindo hacer alguna reminiscencia de los que eran las primeras fiestas que se hacían en el Parque y en las inmediaciones, con el desfile de carruajes en la avenida José Ignacio de la Roza.


En esos primeros años de la década de 1970, se hicieron las ediciones de 1972, 73 y 74, si mal no recuerdo. En la calle 25 de Mayo, frente al auditorio "Juan Victoria", desde Urquiza hasta Las Heras y dentro de las calles internas del Parque de Mayo, había "ranchos típicos" de distintas instituciones. Competían por su colorido, la presentación de los productos artesanales. Y, claro, estaban los ranchos dedicados a la gastronomía, donde se vendían pasteles de carne, empanadas, queso de cabra, entre tantas exquisiteces sanjuaninas.


Mientras, en el Estadio Abierto, subían al escenario los artistas más populares de ese momento. Recuerdo que en una de esas ediciones se presentaron los "Cantores de Quilla Huasi", que eran ídolos totales en San Juan. El público ingresaba con antorchas. Y, en un momento dado, desde el escenario animaban a la multitud a encenderlas. Era el cierre, cantando "Vallecito", con el recitado del famosísimo "Cacho Valles", integrante de los Quilla Huasi.


Otras de las características de esas Fiestas del Sol, de antaño, eran las comparsas. Dos de ellas eran las más famosas. Por un lado estaba la "Comparsa del Sol" que era la que organizaba la antigua Dirección de Turismo, todos vestidos de azul con trajes brillantes, lentejuelas y tres estandartes que habrían el paso. Además, con una veintena de instrumentos musicales como redoblantes, tambores, e instrumentos de vientos como trompetas y otras. En la "vereda opuesta" estaba la "Comparsa de Guanabara", que representaba al departamento Rivadavia. Todos vestidos de ropas verdes y blancas. Muchas camisas con lunares de esos colores y más de un centenar de bailarines y músicos. También con estandartes que decían "Guanabara" y Rivadavia". Ambas también participaban de los corsos de carnaval.


Eran momentos maravillosos, que quizás, sería bueno, pensar en reeditar algunos de esas características como las comparsas departamentales y los ranchos típicos. Es una idea como para mantener viva la tradición y la génesis de sus comienzos de esta fiesta.